Desenfunda tu katana y prepárate para defender tu clan.
El primer
Red Steel se convirtió en un juego muy esperado por muchos cuando se anunció poco después de desvelarse Wii, ya que prometía combinar la acción de los típicos FPS con espectaculares luchas de espadas. Lamentablemente el juego no salió tan pulido como debería e importantes carencias desmerecieron mucho el resultado, pese haber muy buenas ideas en el título. Unos cuantos años después y apoyándose en el Motion Plus de Nintendo, Ubisoft vuelve a la carga con esta saga, ofreciéndonos una segunda parte que promete superar al original en todos los aspectos. Tras haber podido jugar a las primeras horas os contamos lo que nos ha parecido el juego.
Red Steel comienza con un video ya mostrado en el que el protagonista es atado a una moto y arrastrado un largo trecho hasta que consigue disparar a su torturador y escapar. A partir de ese momento el juego comienza y deberemos abrirnos paso para tratar de llegar a sitio seguro de cara a recuperarnos y de paso conseguir una espada, ya que la nuestra se la ha quedado uno de los chacales, uno de los clanes rivales. La historia, por lo que vimos, girará en torno a la lucha de clanes que está teniendo lugar en la ciudad de Caldera, en la que los kusagari (el clan al que pertenece el protagonista) han sido arrasados por los chacales. Nuestra misión será acabar con ellos y ver quien se encuentra detrás de todo esto.
Con pistola o espada: tú eliges
Uno de los mayores miedos que tenía la gente tras la decepción que supuso el primer juego era el control. Y es que aunque la promesa de manejar una espada encandila a muchos, lo cierto es que no es tan fácil llevarla a cabo de forma satisfactoria. Hemos decir que por lo que hemos probado, el control funciona estupendamente y no da ningún problema. Los movimientos que hagamos con la espada se reconocen sin problemas, tanto el ángulo en el que demos el corte como la fuerza con la que lo hagamos. Incluso si queremos cambiar la sensibilidad del control podremos hacerlo en cualquier momento, modificando no sólo aspectos como el giro de la cámara al llevar el puntero a un extremo o la sensibilidad del mismo (entre otras cosas), sino también la fuerza necesaria con la que deberemos mover el mando de control para marcar un golpe fuerte (tendremos tres tipos de sensibilidades en este aspecto). Así, los que quieran jugar con todo el cuerpo y vivir más la experiencia, podrán poner el modo atlético, lo que les exigirá marcar muchísimo más los golpes, debiendo hacer movimientos mucho más largos. Si por el contrario, preferimos jugar sin demasiado esfuerzo, la configuración relajada será la perfecta, ya que con poco esfuerzo lograremos los golpes fuertes (aunque aún habrá distinción con los débiles). Y como no, para los que huyan de los extremismos, tendremos la normal.
Además de la fuerza necesaria para manejar la espada, la configuración nos permitirá tocar un montón de parámetros más, lo que sin duda hará que todo el mundo encuentre su control perfecto (aunque por defecto ya funciona sin problemas). Sin duda Ubisoft ha aprendido la lección y ha trabajado mucho más este aspecto. A la hora de manejar el juego, como decimos, no tendremos problemas. Agitaremos el mando para dar espadazos, pulsando A nos cubriremos con nuestra katana y con B dispararemos nuestra arma de fuego (en cualquier momento que apuntemos a la pantalla saldrá el puntero). Se usarán otros botones como Z para cambiar de blanco (y girar si el enemigo está detrás nuestro) o el botón menos para recargar, además de ciertas combinaciones para realizar los ataques especiales.

A la hora de atacar podemos elegir entre hacer ataques horizontales y verticales, ambos con corte normal o fuerte. También podremos esquivar a nuestros enemigos para situarnos en su espalda y bloquear sus ataques. Además, según avancemos iremos consiguiendo nuevas técnicas y poderes especiales que nos ayudarán a enfrentarnos a los enemigos. Algunos de estos ataques serán ofensivos, mientras que otros, más defensivos, nos ayudarán a parar los ataques de los enemigos y poder contratacarlos. Realizar estos ataques especiales no será difícil, pero lo cierto es que una vez metidos en los combates, acabaremos centrándonos en los ataques normales y olvidándonos de estos, aunque también es cierto que nos encontramos en el principio del juego y no hay demasiadas complicaciones que nos obliguen a usar las técnicas. También podremos usar en cualquier momento nuestras armas de fuego, por lo que cualquiera podrá jugar como prefiera. Un detalle que queremos comentar es que después de cada enfrentamiento el personaje se curará sólo, no existiendo botiquines ni otros objetos curativos.