Probamos el nuevo sistema de control de esta esperada versión para Wi de Pro Evolution Soccer.
Casi un semestre más tarde del resto de versiones domésticas, y con la temporada llegando a su final, PES 2008 para Wii está ya cerca de salir a la venta. Hemos tenido la oportunidad de jugar a una versión casi definitiva y de hacernos con las últimas impresiones antes de su lanzamiento.
Antes de nada es importante comentar que esta versión de Pro Evolution la ha realizado un equipo distinto al que viene haciendo cada entrega de la saga. La diferencia con las entregas habituales es grande. La versión de Wii opta por renovar la jugabilidad utilizando las funciones de puntero del Wiimote como núcleo del control. El cambio puede parecer arriesgado, y de hecho es sorprendente en una saga tan conservadora como la de Konami, pero resulta acertado a todas luces.
Pudimos jugar unos cuantos partidos contra una pareja de expertos que nos fueron explicando las distintas posibilidades que ofrece la nueva jugabilidad. Es preciso indicar que hacerse con el control del juego resulta muy complicado en primera instancia. Los encuentros iniciales son caóticos, resulta imposible combinar dos pases con sentido o hacer dos cosas diferentes a la vez, y ya ni hablemos de actuar en defensa. Nada que ver con los primeros partidos en las entregas tradicionales, en las que a pesar de ser complicado anotar goles es posible jugar partidos con cierta naturalidad y elaborar jugadas.
Antes de empezar superamos un extenso tutorial que la consola te invita a realizar nada más meter el juego por primera vez. En él aprendemos todas las técnicas que podemos realizar (que son muchas), pero aun necesitaremos practicar en muchos partidos hasta que seamos capaces de ejecutarlas y combinarlas con naturalidad. Solo cuando desarrollas ciertos automatismos eres capaz de inventar jugadas, y es solo entonces cuando este PES resulta –muy- divertido.

Digamos que las acciones realizables en esta versión de Wii son casi las mismas que las de versiones domésticas, pero la forma en que las ejecutamos es totalmente diferente. Nuestro juego se basa en el control individual de los jugadores, ordenando sus movimientos, pases, desmarques, sprints y marcajes. Así, cuando tenemos la pelota, si pulsamos en una zona del campo nuestro jugador corre hacia allí (a una velocidad que varía según la distancia a la zona), si arrastramos a otro jugador (mientras protegemos la pelota con el stick, por ejemplo) haremos que éste se desmarque al punto del campo indicado, si pulsamos el botón B realizamos un pase a donde se encuentre el puntero... Las acciones son múltiples, fácilmente ejecutables de forma aislada pero de combinación costosa. Es bueno ver como al tirar un desmarque a una zona y lanzar un pase a la misma el juego comprende lo que queremos hacer y "fusiona las trayectorias" de jugador y pelota, de forma que no se requiere una precisión extrema en el uso del puntero, lo cual es de agradecer.