Aguantamos la espera hasta su lanzamiento jugando los tres primeros mundos.
Para alegría de sus fans, Mario vuelve estas navidades en un nuevo juego de plataformas, esta vez en dos dimensiones. Siguiendo la estela de
New Super Mario Bros, que salió en NDS hace más de tres años, Nintendo nos trae un nuevo juego del fontanero que trae como principal novedad la posibilidad de jugar con hasta otros tres amigos y así compartir la experiencia. Cuando queda poco para su lanzamiento (sale a final de mes) hemos tenido la oportunidad de jugar los tres primeros niveles del juego y ver que es lo que nos va a ofrecer.
La familia que secuestra unida, permanece unida
El juego comienza con Mario y algunos de sus amigos reunidos para celebrar el cumpleaños de Peach. Parecen estar pasando un buen rato hasta que de pronto aparece Bowsy acompañado de los otros siete hijos de Bowser y secuestran a la princesa, llevándosela a bordo de un barco volador. Así, Mario, Luigi y dos toads irán tras el barco para tratar de rescatar a la princesa. Como ya se sabe, esta aventura podremos afrontarla en solitario (llevando a Mario) o en compañías de nuestros amigos, lo que puede cambiar bastante la experiencia del juego.
En la partida que jugamos, la mayor parte del tiempo lo hicimos solos, y no fue hasta el final cuando se unió un segundo jugador, por lo que centraremos el artículo en nuestras impresiones en solitario (aunque más delante dedicaremos unas palabras al multijugador). Por lo que vimos, el juego mantiene un sabor bastante clásico, pese a que incorpora bastantes elementos nuevos. Hemos de decir que todos los seguidores del fontanero no se verán decepcionados, pues mantiene la misma esencia de Mario pero incorporando nuevas situaciones que llegarán a ponernos las cosas difíciles.
Para los que se preocupaban por la dificultad del título, hemos de decir que pueden estar tranquilos. Es cierto que en lo que jugamos, no tuvimos excesivas dificultades salvo en los últimos niveles, pero hay que tener en cuenta que estábamos al comienzo del juego. En ese sentido, íbamos notando como la curva de dificultad iba aumentando paulatinamente según avanzamos, encontrándonos con alguna pantalla que nos costó superar (aunque a base de intentarlo conseguimos pasarla). En ese sentido, los jugadores acostumbrados a los juegos de Mario estarán contentos con el resultado, aunque quizás los menos expertos si se encuentren con un juego algo más complicado. De cualquier modo, por lo que vimos, la dificultad no estará sólo en superar los niveles, sino en conseguir encontrar todos los secretos de cada fase, como las tres monedas especiales que habrá en cada una de ella o las salidas secretas que encontraremos en algunas.
Aunque no pudimos todos los ítems que trae el juego, sí probamos la mayoría. Ya en el primer nivel nos encontramos con el gorro helicóptero que nos permitirá, si agitamos el mando, que Mario salga disparado hacia arriba y luego descienda lentamente (aunque podremos acelerar su caída en cualquier momento). También probamos la flor de hielo que congelaba a los enemigos y, una vez hechos cubitos de hielo, permitía que Mario los cogiese pulsando el botón 1 y agitando el mando, para, posteriormente, tirarlos contra otro enemigo volviendo a agitar el mando. Por último, y hablando de los nuevos ítems, probamos el traje de pingüino que, además de permitirnos lanzar bolas de hielo como la flor de la que acabamos de hablar, hacía que Mario pudiera deslizarse sobre su barriga, acabando con los enemigos que encontraba a su paso y destruyendo bloques. Además de estos nuevos, nos encontramos algunos clásicos, como la seta roja que hace crecer al personaje, la flor de fuego o la estrella.

Rescata no solo a la princesa
Según avanzamos en el mundo, veremos como de vez en cuando los esbirros de Bowsy secuestran a un toad y lo esconden en una fase que ya hemos visitado. Cuando esto suceda, veremos una imagen en la fase en cuestión y deberemos revisitarla para encontrar a nuestro amigo, que estará encerrado en un bloque de interrogación. Además, cuando estemos en el mapa podremos toparnos con ciertos enemigos que nos llevarán a una pantalla en la que deberemos recolectar todos los símbolos de toad que haya diseminados por ella para así hacer que aparezca y poder rescatarle. En cada uno de los mundos que vimos, los enemigos a los que nos enfrentábamos eran diferentes, y también variaban ligeramente las pantallas de los mismos enemigos.