Probamos la versión final de la aventura que cierra esta trilogía de Samus Aran.
Es el primer vídeo que vimos de un juego de Wii, en el E3 de 2005, cuando la consola todavía era conocida como ‘Revolution’, con Samus girando sobre sí misma, cayendo al suelo desde su nave, que ascendía a su espalda. Previsto inicialmente para el lanzamiento de la consola, el título se ha retrasado casi un año, pero
Metroid Prime 3: Corruption ya ha sido finalizado y estará en las tiendas europeas en octubre. ¿Qué nos ofrecerá esta nueva aventura de la cazarrecompensas?
Habiendo jugado a fondo la versión final del título, lo cierto es que cuesta un poco resistirse a comentar en profundidad qué nos va a ofrecer la que, hasta el momento, será la mayor aventura jamás vivida por Samus Aran, pero es algo que nos tendremos que reservar de cara al análisis en profundidad del título, y limitarnos ahora a dar unas primeras impresiones del título que cierra la trilogía del Phazon.
La última vez que nos acercamos a Metroid en Wii fue en la presentación europea de la consola y ya os contamos
qué tal pintaba, pero hay que tener algo en cuenta: todo ha mejorado. Incluso el control parece mejor perfilado que entonces, con los tres niveles de sensibilidad más definidos.
Una de las primeras cosas que habrá que toquetear en el juego será su sensibilidad, con tres opciones posibles. Ya adelantamos que, como cuando probamos el juego en su versión demo, seguimos recomendando la configuración avanzada. En este título nos movemos usando el stick del nunchuk, y apuntamos directamente con la función de puntero de mando remoto; pero la pantalla no se mueve acompañando en todo momento al cursor, de manera que para girar sobre nuestro eje (para, por ejemplo, mirar a los lados) tenemos que apuntar hacia el lateral, y tiene cierta demora.
Esto se consigue estableciendo una cuadrícula invisible en el centro de la pantalla por la que se mueve el puntero pero no altera la posición de la imagen, esto es, no mueve la cabeza de Samus. Va bien para los jugadores poco experimentados, y elimina movimientos bruscos y rápidos habituales en el género de los juegos en primera persona. Los diferentes niveles de sensibilidad establecen el tamaño de esa cuadrícula invisible, de manera que el nivel avanzado tiene la más pequeña, por lo que es la configuración con la que Samus se mueve más rápido, exigiendo mayor habilidad, precisión y reflejos al jugador. Es nuestra favorita, y creemos que será la que todo jugador acabará usando según se acomode al sistema de control; o al menos, es la que debería usar.

Es fácil decir que
Metroid Prime 3: Corruption va a ofrecer los mejores gráficos en Wii hasta la fecha; es fácil por dos razones. hasta ahora no ha habido grandes esfuerzos para exprimir el potencial de la consola, y porque los artistas de Retro Studios, creadores de esta trilogía, se han lucido. Los diseños de los entornos industriales, empezando por el interior de la nave de Samus (con el que podemos interactuar de varias maneras), es muy logrado, con una estética futurista y sólida, industrial, para dar el salto a entornos mucho más naturales y llenos de vida en algunos de los sitios que visitaremos, conformando atmósferas bien diferenciadas, con unos efectos de luz logradísimos que ayudan a mostrar de qué es capaz la consola de Nintendo. En este sentido, supera netamente a
Echoes, que podía resultar un poco monótono en su ambientación. Además, puesto que el juego amplía su campo para cubrir varios planetas, estos contrastes entre un escenario y otro resulta mucho más verosímil.