Vive una película de serie B en tu consola. Primeras impresiones.
House of the Dead es una saga muy conocida por los aficionados a los "juegos de pistola". Esta franquicia ha hecho su aparición tanto en recreativa como en consola, convirtiéndose en un referente del género. En consola hemos recibido tres entregas, que han salido en distintas plataformas. La última visita de la saga ha sido a Wii, en la que ha aparecido un titulo que recopilar la segunda y tercera entrega de la saga tal cual salieron en su momento. Gracias a las buenas ventas de este juego, nos llega ahora una nueva entrega de la saga, esta vez un juego totalmente nuevo y con un estilo que se aleja de lo que habíamos visto hasta ahora.
House of the Dead Overkill deja de lado el estilo más o menos serio que tenían las anteriores entregas para traernos una estética más propia de las películas de serie B. Todo en el juego nos recuerda a este tipo de películas, desde el video introductorio (con una chica bailando de forma insinuante), pasando por el narrador que nos irá contando la historia o la forma en que los videos del juego nos irán contando la historia. Hablando de la historia, nos cuentan como dos hombres, un agente especial del F.B.I. y un curtido policía tienen que unir sus fuerzas para investigar los planes del malvado
Papa Ceasar.
Una vez en su mansión, serán atacados por zombis, y tendrán que lograr acabar con ellos para avanzar y descubrir que está pasando. Por supuesto, la historia tendrá todo lo necesario para convertirse en un clásico, como señores del mal, científicos talentosos que tienen que ponerse al servicio del mal por una buena causa o policías que se llevan mal pero tienen que cooperar para sobrevivir.
Como vemos, la historia es muy simple, aunque la gracia es la manera en la que la contarán. Y es que las escenas de video (realizadas con el motor del juego) nos contarán de una forma muy peculiar lo que está ocurriendo. Mientras vemos las imágenes, una voz en off nos explicará cosas acerca de los personajes, de una forma que nos recordará a los
trailers de las películas malas. Estas secuencias nos harán soltar más de una risa y le dan muchísima personalidad al juego. Pero esta estética no se queda sólo aquí, sino también en el diseño de personajes, los escenarios que recorremos o la misma interfaz de los menús.

El desarrollo del juego es simple: veremos el juego en primera persona, avanzando y girando la cámara de manera automática, de forma que sólo tendremos que preocuparnos por disparar sobre todo lo que se mueva. Los enemigos podrán aparecer de forma que nos den tiempo a reaccionar, o nos los encontraremos justo al girar la cámara, algo que hará que tengamos que estar alerta si no queremos que nos pillen con la guardia baja. En los niveles que jugamos, el avance era totalmente lineal, sin posibilidad de tomar rutas alternativas, algo que creemos que es muy importante para este tipo de juegos de cara a potenciar su rejugabilidad. Es cierto que este sentido, el juego trata de mantener un estilo más clásico, pero consideramos que podrían haberse incluido otros elementos de cara a mejorar la experiencia.