Rockstar y Timbaland te ofrecen ser el nuevo Quincy Jones en este juego musical para PSP.
Qué es y qué no es Beaterator
Beaterator no es un videojuego en el sentido clásico del término. Beaterator no es estrictamente un editor de sonido. Beaterator no es ni un un título experimental independiente, ni tampoco es un título que busque las grandes masas. Beaterator no es un juego completamente de Rockstar, ni se trata del primer juego de Timbaland. Beaterator es en principio, muchas cosas.
El gusto por parte de Roc
kstar en juegos musicales ya viene de tiempo atrás. Prácticamente todos sus juegos tienen grandes bandas sonoras, como la excelente selección de Vice City (que marcó un antes y un después por su exquisito gusto a la hora de coleccionar canciones de los 80), el hipnótico minimalismo y cuidado tratamiento del sonido en Table Tennis o el pánico que generan las melodías industrial de la soberbia ambientación en Manhunt. Aunque Beaterator sea originalmente una aplicación flash de la compañía, Rockstar siempre parecen haber estado ligados a la música de una forma especial, aunque nunca hayan diseñado un videojuego específico dentro de este género.
Timbaland por su parte es todo un icono, ya no dentro del mundo musical, si no dentro de la iconografía norteamericana: de productor de rap a rey midas del pop, entre sus principales aportaciones ha dado un giro de 180º a la carrera de Madonna, Justin Timberlake, Nelly Furtado o propiciado la creación de hits como Apologize de One Republic. La participación del productor ha sido esencial en el resultado final de Beaterator, ya que él ha diseñado parte de la interfaz, muchísimos samples y ha ido dirigiendo a Rockstar, mediante consejos y trucos, para crear un software a la altura.
Beaterator no pretende ser KORG, ni tampoco un simple bemani. Lo que realmente intenta es ofrecer a los jugadores la posibilidad de afinar su oído, comprender como funciona una mesa de producción para una vez entrados en materia, profundizar en la creación de beats y manipulación sonora. El gran fracaso de la mayoría de títulos de edición musical radica precisamente en sus complejísimas interfaces, donde realmente podías llegar a necesitar meses para componer una canción. Aunque el proyecto nació como un mini-juego flash (http://beaterator.rockstargames.com/beaterator.html), esta "versión" es mucho más especial: el carácter portátil de PSP resulta un factor fundamental.
Ofrece desde el primer minuto dos opciones, juego rápido, en el que cada botón de PSP representará un beat y estudio, donde podremos profundizar en nuestras composiciones. El primer modo es el idóneo para familiarizarte con el sonido y sobe todo, para crear la base principal sobre la cual crearemos nuestra canción. En este apartado podremos seleccionar entre cientos y cientos de beats (coloquialmente hablando, sonidos), producidos por Rockstar o el propio Timbaland (y aunque la tendencia evidente pueda resultar música electrónica, abarca todos los géneros imaginables, desde el Rock, Soul, Techno hasta Folk).