Probamos la última aventura de Sonic y descubrimos su lado más bestia.
Sin ninguna duda, Sonic es por derecho propio una de las leyendas del mundo de los videojuegos, y es que desde que hizo su primera aparición, se convirtió en la mascota de Sega y en uno de los personajes más queridos. Durante todo este tiempo Sonic ha estado presente en todas las generaciones, primero sólo en las máquinas de Sega, y más tarde cuando la compañía dejara de fabricar consolas, en las plataformas de las otras compañías. Y es que a pesar de su longevidad, Sonic se mantiene muy vivo, con una imagen que ha ido cambiando para adaptarse a los nuevos tiempos.
La última visita (por el momento) de Sonic es este
Sonic Unleashed, que trata de remediar la decepción que provocó su último título de nueva generación,
Sonic the Hedgehog y de devolver al erizo azul la calidad que ha perdido en las últimas entregas de la saga.
Mitad erizo, mitad lobo
La historia del juego nos situara en pleno espacio, donde se celebra el enésimo combate entre Sonic y el doctor Eggman en el que el archienemigo del erizo por fin conseguirá capturarle en una misteriosa máquina y usará la energía de Sonic para despertar a una criatura que habita en el interior del planeta. Pero esto no será lo único que provocará, ya que por su culpa
Sonic se transformará en una bestia, mitad erizo mitad lobo y caerá a la tierra. A partir de ese momento, y acompañado por una adorable criatura llamada Chip, deberá descubrir que está pasando y recobrar su forma original.
A la hora de aproximarnos al juego, no tendremos problemas ya que Sonic se manejará muy bien en cualquiera de sus dos facetas. Además, por si tenemos algún problema, contaremos con puntos de información en las versiones de X360 y PS3 y de tutoriales en la versión de Wii (similares a los de Sonic y los Anillos Secretos).
Una de las grandes novedades del juego es que
la jugabilidad se divide en dos ramas muy diferentes. En la primera de ellas llevaremos al Sonic de toda la vida, y sus fases se basarán en la velocidad. Así, tendremos que recorrer una serie de fases que tendrán algún que otro camino alternativo, acabando con los (escasos) enemigos que nos interrumpan el paso y evitando caernos por algún precipicio. En estas fases tendremos zonas donde podremos movernos en todas direcciones libremente, y otras en las que sólo podremos avanzar o retroceder. Como veis, conservan la esencia de las fases de velocidad de los títulos anteriores, por lo que no nos encontraremos con demasiadas sorpresas.
Desata tu poder
En el segundo tipo de fases controlaremos a un Sonic convertido en una especie de hombre lobo. Estas fases
se centrarán más en las plataformas y, sobre todo, en la acción. Y es que mientras manejemos al yo peludo de Sonic, será habitual tener que enfrentarnos a un buen número de enemigos que tratarán de impedirnos que lleguemos al final de la fase. Menos mal que para enfrentarse a ellos Sonic contará con nuevas habilidades, como la posibilidad de estirar sus brazos para así alcanzar a los adversarios con facilidad. Así, cuando estemos en combate, no tendremos que preocuparnos demasiado por apuntar hacia los enemigos, ya que el amplio rango de acción de nuestros golpes hará que
alcancemos a los monstruos con facilidad, algo que sin duda se agradece, ya que a lo largo de estas fases nos encontraremos con un número bastante abultado de luchas. Pero no todo será dar con rapidez a los botones, ya que según la combinación de los mismos que usemos, podremos lanzar un tipo de ataques u otro.