Jugamos a las carreras con Sonic y otras estrellas de Sega.
Desde que Nintendo se atreviese a que su personaje insignia diese el salto a otros géneros (en el caso que nos ocupa, el de la velocidad) y cosechase un gran éxito con la saga Mario Kart, no han sido pocas las compañías que de una forma u otra han tratado de sumarse al carro. Así, han sido muchas las compañías las que, aprovechando el éxito de sus personajes más queridos, los han puesto a los mandos de un volante. Ahora es Sega la que se atreve a traernos a sus héroes más conocidos montados en distintos vehículos para protagonizar las carreras más locas. Es cierto que no es la primera vez que Sega mezcla sus personajes con la velocidad, pero la novedad en esta ocasión es que participan todo tipo de personajes de la compañía japonesa, no centrándose solamente en la serie Sonic.
Sonic tiene competencia
Uno de los puntos fuertes de este
SONIC & SEGA All-Stars Racing, sobre todo para los seguidores de Sega, es el estupendo plantel de corredores que podremos elegir. En la versión que probamos sólo pudimos escoger entre Sonic, AiAi (de Monkey Ball), Billy Hatcher, Amigo, Dr. Eggman, Shadow, Amy, Beat (Jet Set Radio) y Alex Kidd, aunque ya se han visto otros, como Ryo de Shemmue, por lo que se espera que el plantel de personajes sea más que amplio. Cada uno de estos corredores tendrán su propio vehículo, ya sean coches, motos y otros más difíciles de definir. Esto no sólo repercutirá en su aspecto gráfico (que pegará mucho con su dueño, la verdad), sino que cada uno tendrá sus propias características que harán que se manejen de forma ligeramente diferente.
Pero la diferencia entre los personajes no se limitará a las diferencias estéticas y funcionales de sus coches, sino que cada uno tendrá una habilidad especial. Estas habilidades se cogerán con lo
power ups que hay esparcidos por el escenario y que aleatoriamente nos darán un arma o un de estos ataques especiales. Estas habilidades especiales estarán en consonancia con cada uno de los personajes. Sonic, por ejemplo, dejará su coche y se convertirá en Super Sonic, ganando velocidad y apartando a los rivales mientras que Amigo se pondrá a bailar, haciendo que los corredores que vayan por delante bailen también y pierdan el control. Sin duda estos ataques especiales dan bastante juego (además de ser muy graciosos) y nos dan la oportunidad de remontar posiciones en el último momento.
Aunque estos ataques están muy bien, lo cierto es que no los usaremos demasiado, ya que los obtendremos aleatoriamente con bastante poca probabilidad. Afortunadamente tendremos un buen surtido de armas normales que nos ayudarán a mantenernos en la carrera. Muchos de estos ítems son conocidos, pues tienen un funcionamiento muy similar (cuando no igual) a los vistos en Mario Kart como el guante K.O., que lanzamos en línea recta hacia adelante y va rebotando en las paredes, el cohete guiado o la mina. También tendremos otros más originales, como el arco iris de bolsillo, que llenara la pantalla de nuestros oponentes con sus colores o la estrella del mundo al revés, que hará que la pantalla de los otros se de la vuelta.
Sube, baja y salta
Aunque en la versión que probamos sólo pudimos probar tres circuitos (y ver un cuarto), si pudimos apreciar los elementos comunes de los mismos que repercutirán en la jugabilidad. Los circuitos son bastante complejos, con muchas subidas y con bajadas y con más de una carretera rota que nos obligará a coger velocidad y saltar un buen trecho. En los circuitos que jugamos no había demasiados obstáculos y las carreteras eran anchas, aunque eso se debía a que eran de los primeros escenarios, ya que el que no pudimos jugar pero si ver, "La carrera en la Jungla" (de Monkey Ball) la cosa se complicaba mucho, con giros que eran imposibles a no ser que se usara el derrape y con monos tirándonos cáscaras de plátano. Por lo que vimos, en la mayoría de los circuitos nos encontraremos con algún que otro atajo que nos hará ganar unos segundos preciosos.