Ya es tradición que cada consola de Sony nazca con una nueva entrega de Ridge Racer bajo el brazo. PlayStation 3 no será una excepción, y Namco ya prepara para ella esta séptima parte.
Cuando Sony lanzó su primera
PlayStation allá por 1995, tuvo como uno de los juegos más emblemáticos de la primera hornada (si no el que más) una conversión de la recreativa de Namco,
Ridge Racer. Aquella consola recibió tres juegos más de la saga de conducción arcade, siendo
Ridge Racer Type 4 el último y uno de los mejores juegos de velocidad de PlayStation, aclamado por casi todos los amantes de las carreras. Posteriormente, con el lanzamiento de PlayStation 2 y la llegada de la ya casi extinta generación, la saga de Namco empezó a perder protagonismo en el género.

La 128 bits de Sony sólo vio un Ridge Racer, que fue la quinta parte lanzada junto a la salida de la consola en el año 2000, y su calidad no era todo lo que los seguidores podían esperar de un salto generacional (caso parecido sucedió con Tekken Tag Tournament, también de Namco, aunque luego sí salieron más entregas de Tekken en PS2). La serie Ridge Racer se tomó unas largas vacaciones, en las que sólo apareció con un juego multiplataforma de poco éxito llamado
Ridge: Racing, en la que se dejaba el arcade y se intentaba acercar más a la simulación. No fue hasta el lanzamiento de la portátil PSP y la posterior salida de la consola de nueva generación de Microsoft, Xbox 360, cuando la ahora renombrada Namco-Bandai decidió recuperar su abandonado arcade.
Desde finales de 2005 hasta ahora, ha habido dos entregas en PSP y una en Xbox 360, que es la secuela directa de la saga, Ridge Racer 6. Hay que reconocer que esta primera incursión en la nueva generación no ha gozado de demasiado éxito y el juego no ha sido todo lo que podría (a pesar de resultar un buen juego), motivo por el cual Namco-Bandai ha preferido preparar otra secuela para el lanzamiento de PlayStation 3 en vez de hacer multiplataforma el juego de la consola blanca de Microsoft. De todas formas, Ridge Racer 7 guardará bastantes similitudes con respecto a su antecesor, y se tratará más bien de una ampliación de todo lo visto en la sexta parte hace un año. Por ello, no nos vamos a encontrar una revolución, sino más de lo mismo pero mejor y más completo, algo que sin duda servirá para contentar a los fans de esta serie.

Jugablemente, Ridge Racer 7 no va a cambiar su forma de ser, y nos va a mostrar su particular visión arcade que ha tenido siempre. Éste era el estilo predominante en el género de la velocidad a mediados de los noventa, cuando se dio el gran salto a las tres dimensiones, pero poco a poco la simulación fue ganando terreno en el género, y a día de hoy los juegos de velocidad más exitosos son títulos como Gran Turismo, Forza Motorsport o Project Gotham, en los que prima el realismo. Como decíamos, RR7 no elimina ningún detalle con respecto a sus predecesores, y además han tenido en cuenta las novedades implementadas en las dos últimas entregas de la saga ya mencionadas anteriormente. La más destacada es el sistema de nitros, con el cual conseguiremos que nuestro coche realice un turbo y alcance altísimas velocidades. La forma de llenar la barra de nitros es tan sencilla como realizar derrapes en cada curva. En cuanto a los coches, Ridge Racer 7 contiene 40 vehículos que, por primera vez en la saga, serán tuneables, uniéndose así a la moda de los juegos de velocidad actuales, en los que cobra vital importancia modificar y preparar cada coche.