Cole vuelve con nuevos poderes y elecciones en una secuela que mejora en todo a su predecesor.
Los estudios de Sony en los Estados Unidos preparan un más que interesante año 2011 para los usuarios de PlayStation 3. El primer título en llegar, este mes de junio, será inFamous 2, secuela del juego de "acción sobrenatural" lanzado justo dos años antes, uno de los exponentes del gran año 2009 de la consola que culminó con Uncharted 2, otro que tendrá secuela este mismo 2011.
inFamous 2 continúa la historia del original. Cole, el hombre que sobrevivió a una catástrofe y obtuvo poderes sobrehumanos, está de vuelta, acompañado de su inseparable Zeke, y en esta ocasión tendrá que hacer frente a milicias, bandas y seres sobrehumanos en una nueva ciudad, ambientada en el sur de los Estados Unidos, lo que le da al juego un toque ligeramente diferente. Sigue siendo un entorno urbano, pero con sus particularidades, incluyendo un barrio histórico de estilo francés, una zona nocturna y un entorno lleno de pantanos y ciénagas, como si se tratase de Nueva Orleáns.
En un evento celebrado en Seattle pudimos probar el juego en un estado muy cercano a su finalización. Experimentamos los nuevos poderes de Cole, y cómo cambian sus habilidades dependiendo de si es bueno o malo, y pudimos ver una de las grandes novedades de esta segunda parte: un sistema de creación de misiones que aspira a convertir a inFamous 2 en una experiencia de juego interminable, siempre y cuando los usuarios tengan la paciencia de aprender a usar el potente editor de niveles, y la creatividad para darle un uso que enganche a la comunidad.
Han pasado dos años desde el primer inFamous y eso se nota a primera vista. El juego no rompe con el estilo visual del anterior, aunque cambia un poco el tipo de ciudad en la que está ambientado, pero sí que se nota a primera vista una mejora técnica muy notable. Cole sigue teniendo una soberbia animación y modelado, pero los efectos visuales han subido varios enteros, el motor es mucho más estable, y el escenario tiene muchas más cosas. El tono industrial de los entornos de original ha sido reemplazado por una paleta mucho más colorida, y por unas calles mucho más llenas de objetos, más diferentes entre sí, lo que hace que el mundo del juego resulte más vivo. A nivel jugable, Cole cuenta con nuevos poderes y con un arma cuerpo a cuerpo con la que realizar combos y ataques especiales y, aparentemente, las misiones serán más variadas en esta ocasión.

En la presentación pudimos jugar algunas de ellas. La primera, en la que controlábamos al Cole bueno, nos enfrenta a un monstruo gigante que está asolando la ciudad. El monstruo va arrasando el escenario por el que va avanzando, y escupiendo lo que parece ser ácido, que tendremos que esquivar mientras le disparamos. La clave, como siempre, está en aprovechar los puntos débiles del bicho, que se exponen de vez en cuando, entre ataque y ataque. Teníamos que dispararle a la boca, el viente y las extremidades, acabando poco a poco con esas partes, para doblegarlo finalmente. Aunque lo más sencillo era dispararle directamente, también podíamos lanzarle objetos que hacíamos levitar antes. El monstruo seguía un camino predeterminado por el escenario, pero nosotros seguíamos teniendo la libertad de movernos por el entorno de juego, escalando edificios, sin que el bicho alterase su trayectoria, permitiéndonos pensar estrategias.