Lejos de llegar a su fin, el paso de los Decepticons augura más destrucción que nunca.
Fácilmente reconocible por su estilo en la gran pantalla, el norteamericano Michael Bay regresa de nuevo para reventar las taquillas de medio mundo, apoyándose en un rentable estreno de verano llamado a copar las salas de cine. Así,
Transformers: La venganza de los caídos repite la fórmula de la primera parte, mientras que el destino de Sam Witwiki y la gente que le rodea vuelve a entrelazarse con el de los Autobots, valientes Transformers devotos de la justicia que no cejarán en su empeño por proteger a la humanidad.
Más ambicioso de lo habitual para este tipo de productos, su correspondiente videojuego calienta motores de la mano del estudio
Luxoflux, quienes con la intención del perfecto complemento para los aficionados a la película, prometen dejar enfundarnos en los engranajes de aquel robot favorito instalado en la memoria de nuestra infancia. Listos para la acción, aquí los vehículos toman vida propia.
Visitantes de otro planeta
Siguiendo el hilo del film, Transformers: La venganza de los caídos nos mostrará la retirada de uno de los Decepticons a su planeta de origen, Cybertron. Allí, y en ausencia del todopoderoso Megatron, Starscream asumirá el mando para capitanear a todo un ejército de robots, iniciando así una nueva contraofensiva con el planeta Tierra como objetivo. Por su parte, los Autobots emplearán toda su fuerza con tal de proteger a los seres humanos, presentes como fichas de una guerra que nunca eligieron, y quienes volverán a ser testigos de la mayor batalla por la supervivencia.
A modo de añadido, las fases basadas en la película compartirán protagonismo con otras creadas especialmente para el videojuego, ofreciendo así distintos capítulos para cada bando y conformando al mismo tiempo una aventura algo más extensa. Es por ello que el título nos permitirá la opción de elegir el equipo que más nos agrade, y aunque los objetivos serán totalmente distintos de una facción a otra (como la omnipresente tarea de no aplastar civiles por parte de los Autobots), la resolución de los mismos hará uso de mecánicas similares.

Nuestros singulares autómatas recorrerán distancias a través de una ciudad repleta de elementos por destrozar, pudiendo efectuar el cambio al modo de combate en un abrir y cerrar de ojos. Ciertamente espectacular, podremos estar surcando el cielo con un caza para tan solo oprimir un botón y ver como la sofisticada estructura de la máquina se modifica, adopta una forma de combate lista para la contienda, y termina aterrizando sobre dos patas mecánicas que destrozan la superficie de un portaaviones.
Por otro lado, si estamos en mitad de un enfrentamiento en el que peligra nuestra integridad siempre podremos adoptar de nuevo la forma de vehículo, escapando a toda velocidad para pensar en una nueva estrategia o simplemente ponerse a cubierto en alguna zona más segura. En este sentido, resulta interesante destacar la posibilidad de ir alternando ambas configuraciones, algo que imprimirá un correcto dinamismo al transcurso de las misiones.