Sonic y sus amigos vuelven por tierra, mar y aire con un divertido juego de carreras que homenajea a todo el universo Sega.
En 2010 los británicos Sumo Digital nos ofrecieron el entretenido Sonic & Sega All-Stars Racing, aparentemente un clon más de la popular saga Mario Kart, pero muy bien realizado y con cierta personalidad propia, la que otorgaban los personajes de Sega de juegos tan dispares como Sonic the Hedgehog, Jet Set Radio, Space Channel 5, Shenmue o Crazy Taxi. El próximo 16 de noviembre contratacarán con una secuela que esta vez saldrá para PlayStation 3, Xbox 360, PC, Nintendo 3DS, PlayStation Vita y la nueva consola de sobremesa de Nintendo, Wii U.
La principal novedad de esta segunda parte es que los vehículos según las circunstancias se transforman para poder ir por tierra, mar y aire, algo que se produce en tiempo real en apenas un segundo, lo que produce unas
carreras muy dinámicas, variadas y divertidas. Como casi todos los juegos de karting, su jugabilidad se basa en derrapar en cada curva pulsando el gatillo izquierdo, para poder realizar turbos, más o menos potentes dependiendo del tiempo que hayamos estado derrapando, y ni siquiera existe un botón de freno. Acelerar, derrapar, usar los ítems y el stick analógico derecho para hacer acrobacias en los saltos, ya que nos premian con un turbo al caer en el suelo.
Una jugabilidad muy sencilla, accesible y terriblemente divertida, a lo que acompaña un control ágil y fluido, porque la diversión es instantánea, aunque no por ello poco profunda. Cuando nuestro vehículo se transforma para ir por el agua o por el aire la jugabilidad no cambia sustancialmente, e incluso podemos derrapar al igual que por tierra.
Los circuitos cambian dinámicamente a cada vuelta, destruyéndose o transformándose, y el tramo que en la primera vuelta era por tierra, en la segunda o en la tercera vuelta puede que sea por agua o por aire.
Los ítems como en todo este tipo de juegos juegan un papel fundamental en el devenir de las carreras, y por lo que hemos podido ver hasta el momento no son demasiado originales, aunque sí muy abundantes y variados. Bolas de hielo, peces globo, unas abejas enormes que es complicado esquivar, fuegos artificiales, un guante de beisbol para detener los ataques enemigos, y un largo etcétera, que o bien lanzamos hacia adelante, o pulsando hacia atrás dejamos a nuestra espalda.
Un buen juego de karts, como hemos dicho divertido y con una gran jugabilidad, pero al que sin duda le ponen la sal y la pimienta
los carismáticos personajes del universo Sega, así como sus escenarios. Un juego que simplemente por este hecho, disfrutarán muchísimo los fans de la compañía nipona, con todo tipo de guiños y cameos, tanto en apariciones visuales como sonoras y musicales. No descartamos que haya alguna sorpresa, pero hasta el momento los personajes que sabemos que podremos controlar son estos:
Sonic the Hedgehog, Tails, Knuckles, Amy Rose, Doctor Eggman y Shadow de la saga Sonic; AiAi y MeeMee de Super Monkey Ball, Amigo de Samba de Amigo, Beat y Gum de Jet Set Radio, B.D. Joe de Crazy Taxi, Gilius Thunderhead de Golden Axe, Vyse de Skies of Arcadia, Joe Musashi de Shinobi, Ulala de Space Channel 5, Nights y Realaa de Nights into Dreams, y Metal Sonic solo si adquirimos la edición limitada. Dejamos para el final dos de los personajes más peculiares, Ralph de la nueva película de Disney que se estrenará estas Navidades, Rompe Ralph!, y Danica Patrick, una piloto estadounidense de NASCAR, que no sabemos muy bien qué pinta aquí. Como veis
más de 20 personajes con la posibilidad de controlar a nuestro avatar en la versión de Xbox 360, y a nuestro Mii en el juego para Wii U y Nintendo 3DS.
Cada uno de ellos cuenta con un vehículo totalmente distinto y sus tres transformaciones –tierra, mar y aire-, y además de sus características propias de velocidad, derrape, control, etcétera, vamos desbloqueando nuevas configuraciones según avanzamos en el juego. Hay 100 desafíos de todo tipo, que desbloquean pegatinas, tras cada carrera con cada personaje adquirimos experiencia y subimos de nivel, y cada prueba se puede disputar en dificultad fácil (50cc), normal (100cc) o difícil (150cc).