| Ordenador > Avances > Rome: Total War | Página 1 de 2 Siguiente |
Dos años después, y tras una expansión, llegó a nuestros ordenadores la teórica secuela de “Shogun”. Esta vez, los chicos de The Creative Assembly nos trasladaban a la edad media y nos daban la oportunidad de manejar a algunos de los países más influyentes de le época. La religión cobraba una importancia vital en el desarrollo de los acontecimientos y las batallas, como ya pasó en el original, continuaron siendo todo un espectáculo. Siguiendo la estela de Shogun, el juego fue todo un éxito y enseguida se pensó en el nuevo capítulo de la serie: ¿Qué mejor periodo que el romano para crear un juego de guerra y política? Así pues, ahora se nos dará la oportunidad de comandar a las legiones romanas, conquistar territorios con los bárbaros, deslumbrar a los ejércitos rivales con nuestras falanges griegas y lo mejor de todo, aplastar a nuestros enemigos con los elefantes que traemos de Cartago. Pero también se han centrado todos los esfuerzos en recrear todas las tramas políticas que se vivían en los tiempos de Roma.
Con todo esto, Rome: Total War ha pasado a convertirse en uno de los títulos para compatibles que más esperamos desde la redacción. Y es por eso por lo que la aparición de la demo ha paliado, en cierto modo, las ansias de echarle el guante a la versión final. Pero como no se puede tener todo en este mundo, os narraremos nuestras andanzas por las dos misiones disponibles en la versión demo del juego. Y comenzamos con el tutorial del modo batalla.
En The Creative Assembly saben que no todo el mundo ha disfrutado de sus anteriores juegos y es por eso por lo que Rome estará dotado de un completo tutorial con el que aprenderemos todo lo necesario para levantar a nuestro imperio. En la demo que tenemos disponible asistimos a un ataque de los galos a un pequeño ejército formado por el pueblo romano. Mediante secuencias cinemáticas generadas por el propio motor gráfico del juego vemos como los galos salen de los bosques y lanzan oleadas hacia las organizadas legiones romanas. Nosotros tomaremos el control de un pequeño grupo de soldados que se encuentra lejos de la zona de batalla y nuestra misión será la de salvar a nuestros camaradas. Como decimos, nuestro ejército no es muy numeroso: disponemos de unas cuantas tropas a caballo, arqueros e infantería pesada; pero serán suficientes para conseguir nuestros objetivos.
Se trata de una tarea bastante sencilla por lo que no tenemos problemas en eliminar a las tropas rivales. Tras esta pequeña escaramuza mandamos a nuestra caballería a toda velocidad hacía un pequeño grupo de arqueros enemigos eliminando de ese modo la amenaza. El resto es simple. Mandamos a nuestras tropas hacia el resto de romanos y esperamos a que los galos terminen muriendo o rindiéndose.
| Página Siguiente |



