El retorno del Príncipe promete convertirse en uno de los juegos más recordados de este año 2008.
Uno de los grandes
Prince of Persia vuelve este año y, aunque se sabe desde mayo, relativamente poco tiempo, este nuevo inicio de la saga de Ubisoft ha dado ya mucho que hablar. Primero por su atractivo estilo visual, intentando simular ilustraciones animadas y, tras mostrarse jugable en el Tokyo Game Show, por cómo combina las plataformas y las acrobacias a las que nos acostumbraron en las dos anteriores entregas con un sistema de combate cinemático, inspirado en duelos, como el Prince of Persia original de 1989. Si tras una hora de juego en el Tokyo Game Show, hace apenas tres semanas, nos quedamos encandilados con las virtudes de este nuevo Prince of Persia, esta versión beta a la que hemos tenido acceso, con una zona adicional abierta a la exploración, ha reforzado nuestra convicción: Prince of Persia será uno de los juegos más recordados de este año, y no solo por su aspecto visual.
En la demo que probamos en el Tokyo Game Show, como os contamos en su día, pudimos ver una de las zonas del juego, la Ciudadela, que ha sido hasta ahora la mostrada en todas las ferias y eventos. En esta versión beta casi terminada comenzábamos desde el principio del juego, siendo una vez más testigos del primer encuentro entre el Príncipe y Elika y podíamos acceder a todo el mapeado, aunque estaba premeditadamente "capado" por Ubisoft, con barreras puestas a la mayoría de las zonas.
El mundo se corrompe
Tras el encuentro entre Elika y el Príncipe, una serie de sucesos desencadenan que Ahriman, un antiguo Dios del mal, vuelva a liberarse y comience a llenar el mundo de corrupción. Elika y el Príncipe tendrán que hacer equipo para liberar al mundo del juego de ella, y volver a encerrar al malvado en el Templo. Precisamente el Templo es el centro del juego, desde donde comenzaremos y a donde volveremos periódicamente para desbloquear nuevas zonas. Como ya hemos contado anteriormente, el mundo de Prince of Persia está dividido en zonas, que tendremos que liberar de corrupción, unidas entre sí por varios caminos, creando un híbrido entre mundo abierto y diseño lineal que funciona muy bien. En el centro de todo el entramado se encuentra una zona desértica abierta donde está el mencionado Templo.

Desde aquí, y usando el mapa para orientarnos y fijar un objetivo, podemos acceder a las diferentes zonas del mapeado, aunque como ya hemos dicho en esta versión solo teníamos una abierta: la Ciudad de la Luz. Se trata como su nombre indica de una urbe abandonada hace tiempo, y ahora para más inri invadida por la corrupción generada por Ahriman, y guardada por un guerrero milenario que ahora se encuentra corrupto y, por lo tanto, a las órdenes de Ahriman. Como ocurría en el área de la Ciudadela, las diferentes zonas de la Ciudad de la Luz están guardadas por este jefe final, que irá interactuando con nosotros en secuencias cinemáticas, y al que tendremos que vencer cada vez que queramos liberar una de las zonas corruptas.