¡A la guerra! Total War nos traslada una vez más a las trincheras. Sigue la vida de Napoleón a través de las grandes batallas que marcaron su historia.
La saga Total War se está convirtiendo en un clásico del videojuego. Tras llevarnos de ruta a través de la historia por el Japón feudal con Shogun Total War, por la época medieval con Medieval total War o a el periodo de la Roma imperial con Rome Total War. Después de la segunda versión de este y Empire Total War, donde disfrutamos de las primeras batallas navales le llega el turno a la historia de Francia.
En este caso encarnaremos a uno de los mayores estrategas de la historia militar y política: Napoleón Bonaparte. Creative Assembly vuelve a ser el responsable de esta edición con lo que el nivel mostrado con Empire Total War debería ser la tónica de este nuevo título. Sin duda, la época napoleónica da muchas oportunidades en cuanto a la historia. El estudio tiene en sus manos el afianzarse como uno de los productos estrella de la estrategia histórica. El estudio defiende que pese a algunos cambios en el motor gráfico y en las unidades la diferencia – al menos gráfica – no será muy grande entre el anterior título y este.
Los retoques de los que hablaban los representantes de Creative Assembly van dirigidos a pequeños detalles que dan un toque mucho más realista al juego. El humo de la artillería, que tendrá mucha más presencia o las partículas de polvo que caballos y ejércitos levantarán a su paso serán una de las novedades destacadas. Pequeños detalles que marcan la diferencia de uno a otro juego. El realismo es, hoy en día, uno de los pilares sobre los que debe reposar cualquier juego que quiera llegar alto. Y en el caso de Napoleon: Total War aun más ya que representa una de las épocas más estudiadas de la historia.
Hablando de novedades no podemos dejar atrás las más de 300 nuevas unidades que podremos manejar en cada batalla. El juego ha estado pensado para que las nuevas animaciones consigan un efecto de batalla épica retratando fielmente los enfrentamientos de la época.
¡A la guerra!
Napoleon: Total War tiene preparadas tres campañas que nos llevarán de viaje por tres emplazamientos clave para la Francia de la época. Estos tres cortos viajes nos trasladarán a una época donde los choques militares fueron más cortos de lo habitual y la configuración del juego basado en estas fechas muestra el auge y posterior caída de Bonaparte.
La primera batalla la libraremos en el frente italiano, disputada entre los años 1796 y 1797. Esta batalla fue la que le valió a Napoleón el apodo de "el pequeño cabo" y empezó a dar fama al que después sería el Emperador de Francia. Esta batalla destaca por la participación de Bonaparte en la estrategia para derrocar a los ejércitos papales. Un punto destacable de las habilidades del entonces cabo, que deslumbraría años después por su facilidad a la hora de planear ataques en el campo de batalla.
Seguidamente, en la segunda batalla, nos trasladamos directamente al Medio Oriente. El afán de Napoleón por conquistar nuevos territorios no conocía fronteras. El desembarco de Alejandría en 1798 significó la llegada de Bonaparte a Egipto y con ello la batalla contra Gran Bretaña. El periodo concluye con la marcha de Napoleón a Francia en 1801.
La tercera campaña es la más extensa del juego y se alarga de 1805 a 1812 para enfrentarnos a los numerosos enemigos que Napoleón ya se había granjeado en aquella época. La batalla final, Waterloo, es la que simboliza la caída del gran estratega.
El hecho de Napoleon Bonaparte sea el protagonista del juego hace que el juego se diferencie de los que habíamos jugado hasta ahora. Mientras que en los antiguos Total War el objetivo era escoger una nación y evolucionar junto a su ejército en este caso será un solo personaje el que gire alrededor de todas las batallas. La vida de Bonaparte es la que marca el desarrollo del juego y las diferentes acciones no se alargan más de lo que duraron en la historia real.