Volvemos de visita a Eorzea.
Cuando se anunció que
Final Fantasy XI sería online, muchos aficionados a la serie de Square Enix tuvo bastantes dudas, aunque con el tiempo el miedo pasó y el título se perfiló como un muy buen juego, reuniendo un gran número de jugadores. Ahora, cuando el juego tiene ya unos cuantos años y unas cuantas expansiones a sus espaldas, la compañía nipona prepara el relevo manteniendo muchos de los elementos que aparecían en el anterior juego. En el pasado E3 pudimos probar una versión más avanza del juego (que ahora se encuentra en fase beta), aunque no pudimos jugar tanto como nos hubiese gustado debido a problemas técnicos. Aún así, os contamos como vimos al juego en su estado actual y os contamos algunas de las cosillas que nos contó Hiromichi Tanaka, el productor del juego.
Lo primero que hicimos nada más ponernos en el ordenador fue revisar el editor de personajes. De entrada estaban disponibles todas las razas que son básicamente las mismas que en
Final Fantasy XI según su productor para que los jugadores del anterior título se sientan cómodos con el nuevo. Además, el equipo cree que uno de los puntos más atractivo del anterior eran las razas, por lo que se ha optado por mantenerlas. Una vez elegida la raza, debíamos escoger una facción, el Sol o la Luna, lo que repercutirá en nuestro personaje. Después de eso elegiremos de entre cuatro disciplinas (guerra, magia, tierra o mano) y por último una deidad guardiana que nos dará puntos extras en diferentes atributos. A la hora de configurar el aspecto del personaje tendremos un buen abanico de opciones aunque tampoco tendremos un número de variables tan alto como en otros juegos. Lo que si hemos de decir es que tanto el diseño de los personajes como la calidad de sus modelos no ha parecido muy alta. Lamentablemente, tras tener casi completo el personaje nos reiniciaron la partida y nos metieron en el juego con un personaje predeterminado.
Problemas técnicos
Por si fuera poco, al comenzar nuestra partida, nuestro personaje (que parecía un mago elfo por lo que pudimos ver) flotaba sobre el suelo sin siquiera mostrar la animación de andar, por lo que el miembro del equipo que estaba con nosotros nos pidió que dejásemos la partida y mirásemos a nuestro compañero de al lado, mientras el nos explicaba lo que veíamos. Sabemos que el juego está aún en una fase beta, pero esperamos que terminen de pulir esos fallos, pues cada vez queda menos para el lanzamiento del juego y en breve comenzará la beta abierta. Así pues nos centramos en ver la partida de otro jugador y escuchar los comentarios del desarrollador, que se centraron sobre todo en las misiones que podremos realizar durante el juego.
A la hora de aceptar una quest tendremos que interactuar con unos cristales que estarán por el mundo. Al hacerlo se nos permitirá elegir una misión concreta y decir cuántos jugadores participarán en ella (a menos jugadores, más experiencia, pero también será más difícil). A partir de ese momento una flecha en el minimapa nos indicará por donde debemos ir. En ese mismo mapa tendremos un área naranja que indicará la zona por la que tendremos que cumplir la quest. Por ejemplo, si como en la demo debemos recoger una serie de objetos, toda el área por el que deberemos buscarlos estará en naranja. A la hora de identificar las cosas que podremos coger se ha optado por hacer que veamos un halo de luz, de forma que podamos saber automáticamente donde hay un objeto que se pueda coger.

Una vez completemos la misión no deberemos desandar el camino, sino que pasados unos segundos nos veremos teletransportados automáticamente al punto donde aceptamos la quest. En cuanto a los combates, no pudimos probarlos de primera mano, pero si echamos un vistazo a lo que se verá en pantalla. Cuando empuñemos nuestra arma aparecerá un menú con los posibles ataques para que elijamos. Pero tendremos que tener cuidado, pues cada vez que demos un golpe bajará nuestra barra de resistencia, por lo que atacar a lo loco no será una buena idea.