En un mercado de los juegos de tenis dominado por unos pocos simuladores, Nintendo vuelve a ofrecer su alternativa protagonizada por sus veteranas mascotas. Primeras Impresiones.
Puede decirse que en los juegos de tenis hubo un antes y un después con el fantástico Virtua Tennis de Sega. La recreativa, lanzada en 1999, convirtió a los juegos de tenis no solo en algo para los aficionados a este deporte, sino también para el gran público, al trasladar las mecánicas del deporte a un videojuego divertido con estilo arcade. La fórmula de Virtua Tennis sería refinada más tarde, y con mayor simulación, en el Top Spin de Microsoft Game Studios, aunque Namco siguió creando una buena saga de tenis con sus Smash Court. Paralelamente, Nintendo lanzaba en 2000 su juego de tenis "a su estilo", es decir, protagonizado por su mascota Mario. Mario Tennis, que ya había tenido entregas anteriormente, daba el salto a las tres dimensiones de la mano de Camelot, que ya había obtenido éxitos con Mario Golf.

Una generación ha pasado, y Nintendo ha querido repetir la jugada. Mario Golf para GameCube está disponible desde poco antes del pasado verano, y Mario Tennis, o mejor dicho, Mario Power Tennis, estará en las tiendas europeas en el mes de febrero. Nosotros hemos tenido oportunidad de jugar largo y tendido a la versión americana, y las primeras impresiones no pueden ser mejores.
Los nintenderos recordarán la increíble diversión de Mario Tennis, que aparte del toque Nintendo y de las aureolas mágicas de las pelotas, era sin duda alguna un gran juego de tenis. Esta nueva entrega es continuista en ese sentido. Sigue siendo muy sencillo de jugar, combinando solo dos botones, y mantiene también esa gran profundidad que hará que nos lleve horas convertirnos en un experto. Sin embargo, incluye una novedad importante que quizás divida a los fans del original.
Al igual que ocurrió con Mario Kart: Double Dash, cuando una fórmula está ya usada y no se puede reinventar completamente, hay que incluir un cambio para que no se trate del mismo juego con gráficos actualizados. La novedad o la innovación de Mario Power Tennis ya se insinúa en su propio nombre, y son los
Power Shots. ¿Qué son? Se trata de golpes especiales que tienen todos los personajes, divididos en dos: los de ataque y los de defensa. Los de ataque consisten o bien en tiros muy fuertes y difíciles de devolver, o bien en tiros especialmente bien colocados, con efectos surrealistas. Si nuestro rival (o nosotros mismos) consigue devolverlos, caerá al suelo por el impacto, dándonos una ventaja extra en el siguiente golpe. En cuanto a los defensivos, consisten en darle a la pelota esté donde esté. Estos golpes tienen una animación que lo "explica todo". Así, en el ataque defensivo de Wario vemos como saca una raqueta extensible con la que golpea a la pelota, y en el ofensivo de Mario saca un martillo y le da un gran golpe.

Estos golpes cambian en gran medida el desarrollo de un partido normal y alejan completamente a Mario Tennis de un simulador. Podremos haber puesto en jaque a nuestro rival a base de
passing, y cuando estemos cerca de ganar el punto tener que empezar de nuevo, o bien perder un punto casi ganado si nos hacen un golpe especial de ataque. Sin embargo, esta situación se da a la inversa, dándole al juego cierto toque estratégico sobre cuándo usar estos disparos especiales que aparecen más o menos al cuarto golpe de cada punto.
Sin embargo, los más puristas suspirarán con alivio porque estos Power Shots pueden desactivarse, haciendo que el juego transcurra como un partido normal (y como el Mario Tennis de N64); lo que no puede desactivarse son las animaciones especiales de los Power Shots. Son pequeñas secuencias cinemáticas, de unos cinco segundos, y de hecho con un gran sentido del humor, pero una vez que llevemos un par de horas jugando nos gustaría que nos las abreviasen, no solo porque llegan a cansar sino porque en efecto rompen el ritmo de la acción, y pueden llegar a hacernos olvidar cómo están colocados los jugadores (especialmente en los partidos a dobles) si no estamos muy concentrados.