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FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Rare
Producción: Microsoft
Jugadores: Multijugador
Formato: Blu-ray
Textos: Español
Online: Sí

Impresiones de Sea of Thieves para Xbox One

Juan Rubio ·
Nos ponemos al timón en esta divertidísima aventura de Rare, sorprendente desde la primera partida.
Versiones Xbox One, PC. También disponible en Ordenador (20/3/2018).

Rare no necesita presentaciones. Una de las desarrolladoras más conocidas del planeta ha pasado por una época difícil, centrada en Kinect, y con muchos de sus principales responsables abandonándola. Ahora, y con Phil Spencer al mando, trabajan de nuevo en un proyecto original, que se centra en el multijugador, el mundo abierto y el juego cooperativo para ofrecernos una original aventura de piratas.

En un reciente evento organizado por Microsoft, pudimos probar Sea of Thieves con tres compañeros y sumergirnos en el sorprendente mundo que Rare ha creado. Microsoft sabe que es un título con mucho potencial para apoderarse de los streamings, y con servicios como Mixer muestra que lo tiene todo planeado para darle ese impulso extra a este nuevo proyecto. Pero ¿cómo es como juego?

La vida pirata es la vida mejor

Sea of Thieves es un juego de acción y aventuras en primera persona ambientada en un universo de piratas, y centrado totalmente en el juego cooperativo, aunque Rare ha prometido que más adelante quiere ofrecer opciones para los usuarios que prefieran disfrutar de la aventura en solitario.

Nada como un poco de grog y de música para prepararnos para nuestra aventura. Todas las pantallas de este artículo están sacadas de una versión en desarrollo funcionando en Xbox One S.

Comenzamos con nuestro equipo, formado por cuatro piratas, y listos para lanzarnos al mar. Tras calentar el gaznate con un poco de grog en la taberna, nos subimos a nuestro barco. Lo primero, levar el ancla; lo segundo, desplegar las velas. Este proceso, que parece sencillo, requiere coordinación, trabajando en equipo para hacerlo de la manera más efectiva posible y teniendo en cuenta el viento.

Tendremos que colaborar constantemente, hasta para maniobrar el barco.

Lo siguiente será elegir el rumbo. Uno de nosotros estará al timón (y no podrá ver qué tiene delante su las velas están desplegadas), y otro podrá ver el mapa del mundo en el camarote, por lo que la comunicación será esencial. Necesitaremos en todo momento tener a alguien que nos guíe, mientras que el resto de la tripulación puede encargarse de las velas para optimizar nuestro trayecto.

Podemos ir a donde queramos en cualquier momento, pero tendremos mapas del tesoro –faltaría más– de islas concretas, que se convierten en buenos objetivos para explorar. La X marca el tesoro, y el tesoro es nuestro objetivo... lo que no quiere decir que no tengamos otros problemas de los que ocuparnos. Desde los enemigos que se interpondrán en nuestro camino hasta algo tan sencillo como atracar el barco serán retos a tener en cuenta.

Imaginaos: vamos a toda velocidad, con el viento a nuestro favor de camino a una isla. El marinero al timón no ve nada con las velas, y otro estará en el camarote, con el mapa, guiándolo. Los otros dos son los responsables de recoger las velas y echar el ancla para evitar que nos choquemos, porque si lo hacemos, habrá consecuencias. Es relativamente fácil dañar el casco de barco, y esto significa que, o actuamos rápido, o se hundirá en menos que canta un gallo (o un loro, que es más pirata).

Está bien que leas las pistas, ¡pero no te distraigas demasiado!

Cubo en mano, tendremos que correr hacia la bodega y tirar el agua por la borda mientras otros reparan con tablones los agujeros. No es un proceso tedioso ni aburrido, sino un pequeño "castigo" por no tomarnos las cosas con calma o por no haber sabido colaborar, que le da también credibilidad al mundo.

El combate también es parte esencial de la aventura.

En este contacto no hemos tenido mucho tiempo para experimentar y explorar en profundidad, y está claro que va a ser un juego que empezará a mostrar sus virtudes –y sus defectos– tras varias horas de juego. Es posible que, si sabe gestionarse bien, sepa encontrar esa adicción que ofrecen títulos como Destiny, incitándonos a realizar misiones cada vez más difíciles y cooperativas para encontrar el mejor equipo.

La vida en el agua

Sea of Thieves ya se ha mostrado en multitud de ocasiones, y seguramente todos habéis visto ya cómo luce. Gráficamente puede parecer un tanto discreto por su estilo artístico cartoon, y quizás una estética más oscura y adulta le habría venido mejor, aunque esto es una mera opinión. Su apartado gráfico, eso sí, nunca ha evitado que nos lo pasásemos genial jugando, así que si tenéis algún prejuicio, es mejor dejarlo de lado y darle una oportunidad.

Si morimos, viajaremos al inframundo.

Donde sí que sorprende es en la recreación del agua, muy vistosa, y que nos deja algunos momentos espectaculares. No queremos decir que el resto sea malo; todo lo contrario: queremos alabar la capacidad de motor para poner en escena situaciones impredecibles, basadas en el combate naval o la exploración, y cómo funciona perfectamente. De hecho, en una Xbox One S (donde lo probamos) el rendimiento era bastante estable, por lo que podemos esperar una puesta en escena igual de sólida en su versión final.

Rare sigue aquí

Sería absurdo decir que la Rare de hoy es la misma de ayer, pero con Sea of Thieves creemos que el estudio demuestra que, cuando le dan libertad, tienen talento para hacer juegos muy divertidos. Es algo totalmente diferente a lo que habían hecho hasta el momento, y aunque todavía es demasiado temprano para que podamos opinar en profundidad, queremos dejar claro lo bien que nos lo hemos pasado jugando desde el primer momento.

Es un juego sencillo de entender, donde vamos a descubrir el mundo en compañía, y a vivir nuestras propias aventuras. Lanzándose en Xbox One y en PC, la comunidad no debería ser un problema, así que esperamos que Rare ofrezca una cantidad de contenidos y mecánicas a la altura para atraparnos. Nuestro consejo, por ahora, es que le sigáis la pista y no tengáis prejuicios.

Hemos escrito estas impresiones tras asistir a un evento celebrado en Londres al que fuimos invitados por Microsoft.