Microsoft vuelve a hacer equipo con una gran desarrolladora para ofrecer a los usuarios Xbox una nueva y excelente experiencia de rol.
La evolución de nuestro personaje por cada uno de esos dos "caminos" hará que pueda acceder a diferentes estilos e items, por lo que es recomendable seguir marcadamente una forma de comportamiento en vez de quedarse en el medio. Esto hace que, además, el juego cuente con una gran rejugabilidad, porque muchos de nuestros actos traerán consecuencias al resto del mundo del juego, y las diferentes aventuras tendrán varias formas de resolverse con diferentes resultados morales, económicos y sociales con otros personajes de Jade Empire.

A nivel gráfico el juego se ubica entre los mejores exponentes de lo que se puede hacer en Xbox, mostrando unos escenarios amplios y repletos de detalles, con fantásticos efectos gráficos y un altísimo nivel en modelados y texturas. Es francamente superior en calidad visual a Caballeros de la Antigua República, aunque eso no significa que sea sobresaliente en todos sus aspectos. La gran mayoría de las animaciones son excelentes, pero algunas contadas quedan por debajo de la media, y sobre todo, dos aspectos técnicos enturbian lo que es una experiencia visual muy notable y, sobre todo, bonita: las frecuentes ralentizaciones, más numerosas cuantos más enemigos haya en pantalla, y los larguísimos tiempos de carga entre cada escenario. Por lo demás, en algunas ocasiones nos dejará con la boca abierta.
El apartado sonoro queda un tanto en entredicho por la decisión de no doblar el juego al castellano, pero el doblaje en inglés, acompañado de los subtítulos, es muy bueno ya que no solo las voces suenan bien sino que las entonaciones de las frases reflejan muy bien el estado de ánimo de los personajes que hablan. Los efectos de sonido son numerosos, variados y muy efectivos, mientras que la música, memorable, está plagada de toques orientales que ambientan muy bien la acción.

En definitiva, Jade Empire es uno de los mejores juegos de Xbox que han salido este año 2005. Su estilo es poco habitual en los juegos de consola y especialmente en Xbox –únicamente Fable es similar-, y su historia está particularmente bien narrada, mezclando escenas cinemáticas con una buena cantidad de diálogo que nos introducirá en el mundo mágico del imperio de Jade. La posibilidad de elección en muchas situaciones le da al jugador mucha libertad de acción, y el sistema de inclinación hacia un lado u otro del espectro moral le aporta rejugabilidad. El único punto negro de esta producción de Bioware es no haber podido implementar un sistema de combate tan bueno como el resto de las facetas de este Jade Empire, que aún así resulta una compra muy recomendable para los usuarios de Xbox.