Grin Barcelona desafía la gravedad con un notable juego de acción.
Si no conseguimos eliminar al oponente, no perderemos el objetivo, de lo contrario, necesitaremos eliminar a un enemigo de una forma "más tradicional" para recargar el efecto. Si somos lo suficientemente precisos, podremos eliminar a los enemigos a placer, sin prácticamente necesidad de movernos de nuestra cobertura, aunque para ello hay que medir las distancias y evitar los flanqueos. Aquí nos lamentamos de un error de perspectiva, ya que si Grin hubiese incluido un sistema de rankings grueso y competente, evitaríamos lamentar tanto la escasísima duración del título (apenas 5 horas en dificultad normal en la primera partida).

A estas alturas, un juego con una duración tan escasa y sin una gran cantidad de extras de interés (más allá de los clásicos artes y un par de modos de juego extra no lo suficientemente bien ejecutados) podemos entender la reticencia de muchos compradores. Ahora bien, también toca elogiar el trato de Grin a los jugadores, evitando caer en absurdas repeticiones o reutilizar escenarios. En todo momento el avance será unidireccional y la acción se interrumpe en contadas ocasiones, más como pequeño descanso que como desconexión (pequeños eventos interactivos, secuencias de acción en cámara lenta o disparar con algún arma especial, como una torreta o el rifle de francotirador).
El control tiene sus asperezas. Recomendados aumentar al límite la sensibilidad, ya que el recorrido del arma es demasiado lento y en momentos puntuales, poco preciso. Esta extra respuesta en el control también se encuentra en las coberturas, con un movimiento de nuestros protagonistas demasiado pausado, esperamos que en la versión final se agilicen.
El desarrollo nos llevará a dos líneas temporales, las correspondientes a Cross (pasado) y Wesley (actualidad) para desvelar secretos de nuestro pasado y de la hermandad. Narrativamente Wanted tiene muchas carencias, desde su incomprensible guión para alguien que no haya disfrutado de la película como las secuencias CGI, de muy mediana calidad, en contra del cuidado apartado visual del juego en sus momentos más virtuosos.
La producción general roza un buen nivel (recordemos que la división de Warner está aún comenzando y que se trata del primer título de peso de Grin Barcelona) aunque se echa en falta más peso para dar infraestructura a quizás, un modo multijugador o una aventura más profunda (mención especial al apartado sonoro, con un buen doblaje pese al horripilante inglés de Paz Vega y con una banda sonora bien integrada, heredada de la película).
Su duración es de cuatro, cinco horas a lo sumo, muy intensas sí pero somos conscientes que la audiencia general no perdonará. Una vez terminado el juego podremos jugar al modo The Killer, mucho más técnico y difícil, donde prácticamente moriremos de un disparo y a una doble modalidad especial, en la que tendremos que eliminar a todos los enemigos mediante disparos a la cabeza.
Grin Barcelona ha arriesgado más de lo que parece, enfocando su juego de acción en un raíl invisible y sin distraer al jugador con pausas innecesarias. En relación con la franquicia, adquiere su espíritu enérgico y sus desmesurados excesos, con lo que los fans más recalcitrantes no deberían sentirse decepcionados. Eso sí, lamentamos creer que Wanted dividirá al público, con probable abundancia en el lado de los detractores. Los aficionados al género, acostumbrados a medianías sin alma, deben saber obviar los defectos de Wanted y apreciar, de una producción no tan rimbombante, su valentía y esfuerzo.