La clásica saga de rol táctico vuelve a la escena en formato descargable.
En
Vandal Hearts: Flames of Judgment no contaremos con un sistema de progresión de los personajes al uso, sino que nos encontramos con un sistema en el que nuestro personaje evolucionará en función de lo que realicemos con él. Ello quiere decir que las habilidades no irán aumentando en función de los puntos que les adjudiquemos, sino que para que evolucionen y mejoren deberemos hacer uso de ellas. Por poner un ejemplo, para que mejore nuestra habilidad en el uso de la espada hasta el máximo nivel, deberemos usarla siempre que podamos. Este sistema permite que el jugador tenga unos personajes que reflejen su estilo de juego, en definitiva, su estrategia de combate.

Con respecto a los mapas de batalla, debemos decir que los que nos plantee la historia principal no serán los únicos disponibles, sino que si analizamos en profundidad cada mapa de batalla –pudiendo mover la cámara para disponer de mejores ángulos de visión- podremos encontrar elementos ocultos. Estos pueden ir desde simples cofres con objetos, a nuevos mapas de batalla que podremos visitar libremente desde el mapa del mundo y combatir para mejorar nuestras habilidades, aunque no sea obligatorio, pues podemos decir sin ningún tipo de duda que estamos ante uno de los títulos más fáciles del género, al igual que corto, pues pese a que hay dos finales disponibles que dependen de las decisiones que tomemos durante la aventura, el título no pasa de las diez horas de juego.
Artísticamente peculiar
Sin duda alguna, el apartado técnico de
Vandal Hearts: Flames of Judgment es uno de los elementos más peculiares del título de
Konami. El cambio con respecto al resto de entregas de la saga es más que radical. Se ha pasado de un estilo serio a un tono desenfadado y adolescente que recuerda en más de una ocasión a los cómics o a los juguetes de los niños. Este hecho empeora la imagen que los fans de la saga puedan tener de este resurgir, al igual que no hay duda de que el estilo artístico resta seriedad a los acontecimientos que tienen lugar en el título.
Pese a ello, y aunque el título no destaque en ningún apartado técnico, podemos decir que gráficamente cumple de sobra para lo que nos tienen acostumbrados los juegos de rol táctico. Un detalle importante es la variedad de escenarios en los que tendrán lugar las batallas, pudiendo ir de unas minas abandonadas, a bosques o ciudades. Todas ellas con algunos detalles interesantes y un colorido bastante acertado. Las escenas conseguirían meternos de lleno en la historia de no ser por ese peculiar aspecto de los personajes que ya hemos comentado.
En cuanto al apartado sonoro, el título de
Konami ofrece un buen doblaje en inglés, con buenas actuaciones, y una música que no buscará innovar lo ya visto en multitud de ocasiones en el género, pues habrá todo tipo de temas, épicos y nostálgicos a partes iguales.
En conclusión
Vandal Hearts: Flames of Judgment es una muy buena opción para los fans del género que busquen un título de rol táctico entretenido y directo. Pese a que la historia sigue todo tipo de tópicos, el jugador se verá completamente enganchado durante las aproximadamente diez horas que puede dar de sí el título de
Konami. Un título que destaca, sobre todo, por presentar unos combates muy adictivos que no lograrán cansar al jugador –cuyo cansancio sería del todo impensable si se hubiera incluído un modo de combate entre dos jugadores, elemento que alargaría indefinidamente la vida útil del título- y un apartado artístico peculiar que representa la novedad más notable con respecto a las anteriores entregas de esta clásica saga de rol. Es posible que el precio pueda parecer elevado si tenemos en cuenta la cantidad de títulos de gran nivel que podemos encontrar en ambas plataformas digitales, pero ninguno de ellos ofrece lo que el presente título: la vuelta a la vida de un clásico.