¿Crisis? Construye pisos con un simple botón en este fantástico juego.
Pero si somos de ese tipo de jugador donde nos gusta la compañía, la desarrolladora ha preparado una vertiente multijugador bastante adictiva, realizando partidas con hasta cuatro jugadores y dejando bien claro quién es el mejor constructor de la industria. Contamos, pues, con el conocido modo contrareloj -pero con más jugadores, lo que equivale a más presión-, el modo batalla por grupos, donde tendremos que enfrentarnos a un grupo de rivales y batir la marca de pisos antes que el contrario; y, por último, el modo competitivo, donde tendremos que unir nuestras fuerzas con un compañero para edificar las instalaciones lo mejor posible.

Quizá uno de los problemas más graves que podemos encontrarle a Tower Bloxx es su monotonía pasadas unas horas de comenzar la primera partida. Si bien es cierto que la desarrolladora ha puesto especial énfasis en su modo campaña, la jugabilidad no deja de ser exactamente la misma en todos y cada uno de los modos de juego presentado, algo que sin duda puede acarrear más de un bostezo entre los jugadores acostumbrados a otro tipo de juegos. Y de la misma manera ocurrirá con el jugador que se convierta en un adicto en su primera partida, pues encontrará diversión para rato sin ningún tipo de complicación.
Avatares para todos
Entrando en materia gráfica hay que decir que el videojuego cuenta con unos gráficos en tres dimensiones bastante discretos para los tiempos que corren, aunque sinceramente el juego no necesita detalles ultra realistas, ni mucho menos. Sólo hace falta ver cómo vienen los inquilinos a sus nuevas casas -en paraguas, a lo Mary Poppins- para darse cuenta que estamos ante un videojuego donde se premia más el tono desenfadado que el real, apostando por los conocidos Avatar de la consola de Microsoft. De hecho, uno de los detalles más significativos es que el operador de la grúa no será otro que nuestro personaje del perfil, potenciando así estos simpáticos personajes haciéndolos protagonistas absolutos de la obra. Es curioso ver cómo comenzaremos a edificar en terreno estable y poco a poco iremos superando montañas realmente altas con nuestra grua, llegando poco a poco a ver aviones intercontinentales e incluso llegando a fuera de la atmósfera terrestre para llegar al espacio exterior -habrá que bendecir a los residentes cuando falle el ascensor-.
La música, por otra parte, cuenta con una caracterización bastante buena. No nos encontramos ante un repertorio musical épico, pero sí que cuenta con la suficiente calidad como para hacerse escuchar, sonidos
inclusive. Lamentablemente y debido a la temática del videojuego, las melodías pueden resultar un tanto repetitivas si llegamos a emplear muchas horas con el juego. El doblaje, por su parte, cuenta con una buena interpretación al inglés, caracterizando las escenas que iremos viendo en el modo historia y que nos contará cómo surgió la idea de montar los pisos uno encima de otro.
Adictivo y frenético
En definitiva, estamos ante un videojuego que no pasará a la historia por su temática, pero que sí tiene un buen puñado de horas de diversión que ofrecer. Su puesta en escena es más que notable, su jugabilidad endiablada hace que más de uno quiera probar sus mejores marcas, y la sencillez con la que está presentada una idea tan fresca como la de construir pisos, hacen de Tower Bloxx uno de los mejores juegos del mes para el mercado digital y uno de los imprescindibles para los adictos a los puzles y juegos sin demasiadas complicaciones.