¿Crisis? Construye pisos con un simple botón en este fantástico juego.
El mercado digital está más que asentado. Gracias a las plataformas digitales de las consolas de nueva generación y a la aceptación por parte del usuario a la hora de conseguir nuevos videojuegos a precios realmente competitivos, las desarrolladoras más discretas pueden plasmar sus ideas sin llegar a hipotecarse debidamente. Y, es por eso, que a día de hoy podemos disfrutar de títulos tan originales como Machinarium, la última obra maestra de Amanita Design, o Tower Bloxx, el título que hoy nos ocupa. Si bien es cierto la distinción entre juegos físicos y digitales es más que evidente -sobre todo en términos de duración y gráficos-, no hay que menospreciar el nuevo mercado, pues muchos títulos que aparecen en Internet acaban llenando al jugador como si de una super producción se tratara.
Apilando cajas
En Tower Bloxx no vamos a encontrarnos una historia apasionante, una jugabilidad a prueba de tiros o acción trepidante de principio a fin. Tower Bloxx se mueve en otros ámbitos, como puede ser el juego directo, el tiempo y, como no, la diversión. Es un juego muy sencillo, lo que no implica que no tenga su reto, obviamente. La historia es más bien sencilla, somos los propietarios de unas fincas que últimamente no va muy bien por causas de la crisis. ¿Solución? Edificar viviendas de incontables pisos para ocupar el menor espacio posible y albergar en ella cuantas familias mejor; y ahí es donde nosotros entramos en el juego.
Nuestro único cometido durante toda la aventura es apilar una serie de cajas -que no son otra cosa que pisos del bloque- con una grúa, intentando que queden bien colocadas y durante un tiempo límite. A mayor pisos colocados, mayor beneficio para nuestro bolsillo. Sencillo e intuitivo, pero las cosas no son tan fáciles como parece, puesto que la grúa cuenta con una inestabilidad bastante evidente, por lo que los pisos pueden quedarnos torcidos -y comenzar a tambalearse toda la estructura- o incluso pueden derrumbarse por una mala edificación. La diversión reside en contentar tanto a las familias como a los inversores, intentando crear edificios increíblemente altos con las menores taras posibles.
La jugabilidad no podía ser más sencilla, puesto que lo único que tendremos que hacer durante todo el juego será esperar a tener alineado nuestro piso con el que vamos a edificar y pulsar el botón correspondiente para soltar el gancho. Si dejamos el piso perfecto contaremos con un multiplicador de puntos, haciendo que más familias vengan a nuestras instalaciones, generando más benefícios y abriendo nuevas estructuras edificables. Todo en un círculo vicioso donde tendremos que completar los distintos terrenos disponibles. Como era de esperar, comenzaremos edificando una zona bastante discreta, teniendo solo un tipo de edificio disponible, pero a medida que vayamos completando misiones tendremos acceso a nuevos recursos, pudiendo crear auténticas urbanizaciones de lo más
chic. Además, cada edificio tiene sus propios atributos, y no podremos colocarlos donde queramos, sino que tendremos que seguir unas pautas establecidas, entrando el componente estratégico en juego.
En cuanto a modos de juego, Tower Bloxx hace gala de un fantástico -aunque quizá un poco repetitivo- modo historia en el que seremos los dueños de un complejo de terrenos que tendremos que edificar paulatinamente; aunque evidentemente también podremos echar alguna partida suelta sin ningún tipo de presiones en el típico modo exhibición, para ver cuantos pisos podemos edificar sin caer, o ya con el concepto del
timing en el modo contrareloj. Este último modo es un auténtico desafío (y delicia) para los amantes de los retos, puesto que cada vez que aumentemos un piso perfecto seremos bonificados con más estructuras y más tiempo para edificar, haciendo los denominados "piques" presentes en el videojuego.