El deporte urbano también llega a Xbox 360 con uno de sus emblemas: la saga Tony Hawk, en su séptima entrega.
El juego ofrece, eso sí, la opción de jugar en el modo de juego clásico, que tiene lugar en escenarios completamente diferentes a los del modo historia, siendo la mayoría de ellos rescatados de anteriores entregas. Los escenarios más antiguos, como los extraídos del juego original, han sido rediseñados en buena medida para adaptarse correctamente al estilo de este título. En este modo hay un crono de dos minutos y diez objetivos que habrá que cumplir en ese tiempo. Destaca la aparición de un modo clásico cooperativo, en el que, claro está, se podrá jugar simultáneamente con otra persona. Los diferentes modos de juego se cierran con el modo de
skate libre, donde podremos patinar sin más razón que la de disfrutar haciéndolo, aunque siempre podremos activar la opción de récord para tratar de conseguir la mayor puntuación posible en dos minutos. En este modo de juego sólo tendremos acceso a las zonas en las que hayamos jugado antes en el modo historia y clásico.
Tony Hawk’s American Wasteland nos ofrece un buen modo multijugador a través de Xbox Live, con todas las opciones esperables. Destacan los modos de ataque al truco y desafío de marcador; en el primero gana el que tenga mayor puntuación al final el tiempo de la partida, y en el segundo gana el primero en llegar a una puntuación determinada. No menos interesante es Combo Mambo, en el que habrá que realizar el mayor combo dentro de un límite de tiempo, Rey de la sesión, un modo en el que habrá que buscar una corona escondida en el escenario, y los otros jugadores tendrán que quitársela al jugador que haya dado con ella, ganando quien la conserve durante más tiempo.

En ¡Bofetada! habrá que derribar de sus monopatines a los otros jugadores; en Graffiti, hay que marcar objetos con nuestro color al hacer trucos en ellos; en Tiroteo tendremos que disparar bolas de fuego desde nuestro monopatín, variando en su tamaño según nuestros combos, para abatir a los otros jugadores. El conjunto de opciones multijugador se ve complementado con Caza de objetos, en el que cada jugador deposita cinco monedas, y gana el primero en recogerlas todas, y Pote de oro, completamente nuevo para
American Wasteland, un modo de juego en el que habrá que sostener el pote cuanto más tiempo mejor, ya que eso nos dará puntos, aunque los otros jugadores querrán quitárnoslo; gana quien más haya puntuado.
Todos esos modos de juego están disponibles tanto para el multijugador local como para Xbox Live, pero los siguientes son exclusivos del juego en red. En Elimiskate se va eliminado en cada ronda al jugador con menos puntos hasta que sólo quede uno; en Ataque al objetivo se nos propone, ya sea solos o por equipos, completar todos los objetivos propuestos antes que nadie, y en Capturar la bandera nos encontramos una variante del clásico multijugador, en el que hacernos con la bandera y llevarla hasta nuestra base será más divertido haciendo
skating. Está claro que todo el conjunto multijugador del juego es de lo más completo, lleno de posibilidades y opciones que contentarán a todo tipo de jugadores, dando una rejugabilidad sobresaliente, que se ve aumentada más si cabe con los modos de creación que incluye, que nos permitirán desde crear a un
skater, gráficos personalizados, y un parque para hacer nuestras virguerías. Incluso podremos crear un truco personalizado combinando las animaciones. Todas estas opciones de creación son muy asequibles y fáciles de manejar para el jugador, lo que no significa que se muestren como faltas de profundidad o posibilidades, sino al contrario.
Conclusiones
Éste es el título más redondo de toda la saga, recuperando el espíritu de los primeras entregas, pero la versión de Xbox 360 carece de novedades con respecto a las versiones para los demás sistemas domésticos, siendo el aumento de resolución y leves mejoras en las texturas un valor añadido insuficiente, entre otras razones porque no hace justicia al potencial del sistema. Se trata de un acabado técnico que está por encima de las consolas de la anterior generación, sí, pero desde luego no es comparable a otros juegos de Xbox 360. Es un buen juego que merecía haber sido tratado mejor en su estreno para la nueva consola de Microsoft, como sin duda sucederá con las próximas entregas.