El deporte urbano también llega a Xbox 360 con uno de sus emblemas: la saga Tony Hawk, en su séptima entrega.
Estas zonas están interconectadas por túneles (de alcantarillado o similares) que tienen elementos que nos permiten hacer trucos, pero no son ni escenarios reales en el estricto sentido de la palabra, y desde luego arruinan la sensación de continuidad que proclama el juego. Es, desde luego, un truco para facilitar que se cargue la próxima sección de la ciudad y hace que el resultado quede muy lejos de la sensación de libertad para movernos por un entorno urbano que sí puede ofrecernos, por ejemplo Grand Theft Auto. Sí, es cierto que no hay pantallas de carga en las que sentarnos a esperar sin hacer nada, pero la técnica empleada no es exactamente lo que uno se espera. Por lo menos, el desarrollo del juego no es lineal en absoluto, e incluye detalles importantes como montarnos en autobús para ir de un lugar a otro con cierta celeridad... teniendo en cuenta que no debemos equivocarnos de línea y es posible que tengamos que hacer algún que otro transbordo.
Como ya hemos comentado, la principal –única- diferencia con respecto a las otras versiones es que ésta soporta HDTV, pero lo cierto es que la conversión no es tan afortunada como hubiésemos deseado. Los modelados de los personajes, escenarios, texturas e incluso las animaciones no presentan ningún salto cualitativo ni cuantitativo con respecto a lo que podamos encontrarnos en las otras consolas, de manera que lo que sin duda alguna es buen apartado gráfico en otros sistemas se convierte aquí en una versión en alta resolución sin más añadidos, dando como resultado un apartado gráfico pobre que no muestra las capacidades de la consola, notándose sus carencias sobre todo en las escenas cinemáticas (hechas con el motor del juego) que nos van narrando la historia.

Las texturas, expresiones faciales, y marcados ángulos de los polígonos son especialmente evidentes a tales resoluciones. Poca duda cabe de que el juego tendría que haber sido adaptado a las capacidades gráficas de la consola y no limitarse, en cambio, a aumentar la resolución del título y poco más, ya que las texturas incorporadas, aunque mejores, no destacan especialmente por su calidad, y el uso de la técnica del
normal mapping tampoco aporta una mejora tangible. Sobra decir que los fallos gráficos (parpadeo de texturas, pérdida de polígonos en ocasiones) que se pueden apreciar en las otras consolas están también presentes en Xbox 360.
El modo de juego principal nos pone en el papel de un
skater recién llegado a la ciudad que busca el éxito en la meca del patinaje. El modo historia presenta un tutorial razonablemente bien integrado en su desarrollo, y nos irá llevando hacia la meta de construir nuestro propio parque para hacer
skating. Por supuesto, aunque nuestro personaje se cree el rey del mambo, no tardará en descubrir que no es nadie en la ciudad... de hecho, es bastante malo. Tendremos que ir jugando afrontando diversos retos para aprender todas las técnicas del juego, ya que los trucos habituales no estarán disponibles desde el principio, y habrá, por tanto, que aprenderlos.
El juego presentará varios trucos nuevos, y la posibilidad de montarnos en una bici BMX con la que dar también rienda suelta a nuestra creatividad, destacando su sistema de control, acertado sin duda alguna, y lógicamente alejado por completo del control al patinar. Esto influye en la manera de hacer los trucos, aunque no es en absoluto difícil hacerse con el control, proporcionándonos rápidamente una buena dosis de diversión, aunque por desgracia su uso no es demasiado extensivo. El modo historia es muy sencillo, y se acaba pronto. No requiere ni mucha práctica, ni demasiada habilidad, ya que sus retos no son nunca demasiado complejos, y los objetos que podremos recolectar para incorporarlos a nuestro parque no están tampoco escondidos ni representa ningún reto especial conseguirlos.