Esta visión de la Francia ocupada por los nazis resulta en una interesante propuesta con algunos fallos en su concepción.
The Saboteur presenta unos gráficos competentes, pero sin lustre. Hay bajadas en la tasa de imágenes por segundo, con algún tirón y varias ralentizaciones, y desde luego no es un exponente técnico. Luce bien, y poco más. Donde destaca es en el aspecto artístico, gracias al uso del color, como ya os hemos contado antes; aunque no consigue brillar en el campo técnico, el artístico es relevante y está muy bien llevado.
El sonido sigue más o menos esa línea: las voces, en inglés, no son ninguna maravilla, con interpretaciones discretas (claro que tampoco había material en el guión para lucirse). Los subtítulos, por cierto, no están en castellano, así que conviene dominar el idioma: no porque uno se vaya a perder una historia digna de recordar (que no), sino más bien por saber qué hacer en las misiones.
No es un inglés complicado, y nuestro protagonista habla, según los estereotipos sajones, como un irlandés (y no nos referimos al idioma); de hecho, el juego incluye (a través de un código de descarga adicional, incluido en cada copia, con acceso al contenido descargable Midnight Show) contenido subido de tono, con desnudos, una sala VIP y nuevos lugares para esconderse. La música, eso sí, logra una ambientación sublime en casi todo momento, mostrando que ha habido una gran dirección artística.
Conclusiones
El caso de
The Saboteur es curioso, pues muestra cierta irregularidad en casi todos sus aspectos. La historia promete ser madura (bueno, dentro de lo que es empezar en un cabaret con una bailarina exótica y un montón de nazis borrachos), pero esas promesas no se cumplen, y la historia se desinfla fácilmente. Las interpretaciones son cuestionables (mal acento francés impostado en inglés por parte de actores americanos para personajes europeos), y no ayuda mucho que el juego sólo esté en inglés (no hay subtítulos, os recordamos, al castellano).
Luego, la jugabilidad es buena en muchos sentidos, pero su fórmula tiene algunas carencias que resultan extrañas, pues son defectos de juegos abiertos, a lo GTA, que se han superado ya hace años, lo que le desgasta. Da sensación de ser anticuado antes de empezar, y eso no es bueno en un mercado tan competitivo.
La ambientación y su planteamiento jugable, si se le disculpan esos fallos que hemos señalado, lo convierten en un juego interesante, pero no es, ni mucho menos, uno de los mejores trabajos firmados por Pandemic, estudio cerrado por la compañía una vez se cerró el desarrollo de este juego.