Infíltrate en esta sociedad clandestina de tiroteos y demuestra que eres el pistolero más rápido y con más estilo.
Este último modo permite parias modalidades de juego, desde competir por ver quién hace la mayor puntuación en los diferentes modos de juego, hasta modos de enfrentamiento directo, incluyendo el modo Siege, donde un equipo defiende y el otro ataca. Hasta ocho jugadores pueden participar en el modo online, que cuenta con numerosos tablones de máximas puntuaciones para que los jugadores comparen sus puntuaciones entre sí. Es una lástima que no puedan guardarse las repeticiones, al estilo de Halo 3, algo que ha demostrado ser muy útil y divertido para los jugadores.
Una de las grandes virtudes de The Club es su sensacional diseño de los niveles que, sin parecer exactamente "circuitos", logran serlo sin dar una sensación demasiada descarada. La experiencia de Bizarre se nota a la hora de colocar a los enemigos en lugares específicos y las calaveras en sitios ocultos pero estratégicos. Aparte de un buen diseño artístico, su diseño jugable, por decirlo de alguna manera, es excelente. A nivel gráfico The Club, sin ser el juego más espectacular de la nueva generación, se defiende muy bien, con el ya comentado buen diseño artístico de los escenarios y un motor gráfico que se mueve fluidamente para permitir que la jugabilidad frenética de The Club no se vea perjudicada en ningún momento por alguna ralentización.

El juego usa una vista de cámara por encima del hombro, a lo Gears of War aunque a mayor distancia del personaje, que funciona muy bien para divisar a enemigos lejanos y tener una buena perspectiva de los que están cerca. El modelado de los personajes protagonistas es muy bueno, y el de los enemigos es lo suficientemente variado para que al cabo de muchas horas no resulte demasiado repetitivo. El apartado sonoro combina a la perfección con la acción sin pausa del juego, contando con un buen doblaje al castellano, una música muy animada y unos buenos efectos de sonido.

The Club es un gran juego de acción que no se complica la vida a la hora de exigirnos coberturas, juego táctico y trabajo en equipo, sino que recupera las mecánicas arcade clásicas de toda la vida, haciendo hincapié en conseguir la mayor cantidad de puntos posible y usando para ello unas mecánicas de combo y disparos especiales que retan a jugar como antaño se hacía: Con la mayor habilidad posible y aprendiéndose los niveles. Si bien se echa en falta alguna modalidad de juegos más, el peor enemigo de The Club para el público, es él mismo. En una época en la que los juegos de acción y disparos van en una dirección contraria, prestando más atención al juego pausado y a la inclusión de la historia en la jugabilidad, The Club "solo" se trata de disparar, sin mayor recompensa que la de obtener más o menos puntos dependiendo de lo bien que lo hagamos. Los jugadores de toda la vida disfrutarán como enanos con este planteamiento, pero como ya ha explicado Bizarre, muchos otros no entenderán el propósito del juego.