La última entrega de una de las más famosas sagas de lucha ha llegado. Empuña tu espada y acaba con la oscuridad de las almas enemigas en Xbox 360 y PlayStation 3.
Pese a lo que pudiera parecer en un principio, el creador de personajes no es lo limitado que esperábamos, pues se pueden hacer personajes de lo más variopintos para, luego, ponerlos a combatir contra gente de todo el mundo ante los que fardar de nuestra capacidad creativa. Con esto, las risas están aseguradas, además de que el reto de la Torre de las Almas Perdidas puede ser un poco más accesible si personalizamos a nuestros luchadores con habilidades como Veneno, Recuperador de PG, etc., algo más común en los juegos de rol. Sólo un detalle, ya hay gente que cuenta con luchadores bastante parecidos a Cloud y Sephirot de Final Fantasy VII, o Ryu Hayabusa de Ninja Gaiden, además de muchos personajes salidos de series anime.

La oscuridad nunca lució tan bien
Uno de los aspectos que hacen de
Soul Calibur IV un juego excelente en su conjunto es el apartado técnico, destacando el aspecto gráfico. Éste dejará perplejo a todo aquel que observe los grandiosos escenarios, todos ellos –casi una veintena- recreados con todo lujo de detalles, y muy variados, pues irán desde paisajes helados, un barco, paisajes infernales, e incluso escenarios de la famosa saga
Star Wars. Todos ellos contarán con elementos en continuo movimiento que darán más vida al paisaje, y también contarán con elementos destructibles que resultarán espectaculares, pues si lanzamos a un rival contra el suelo, es muy probable que si el golpe es duro, lo resquebraje y rompa, con el consecuente salto de trozos de madera por el aire. Dejando de lado los magníficos escenarios, nos encontramos con los insuperables modelados de los personajes, que cuentan con un aspecto físico lleno de detalles, músculos bien definidos –unos más que otros, resultando la envidia o el deseo del jugador-, y unas indumentarias detalladas que destacan por su colorido y viveza. Cabe destacar que los personajes creados por el jugador, no desentonarán, pues resultarán tan detallados y definidos como los habituales.
Los movimientos de los luchadores son realmente fluidos y rápidos, no apreciaremos ni una ralentización, y los efectos mágicos y golpes especiales lucen espectaculares. El apartado sonoro nos mete de lleno en el combate, es muy rítmico y cuenta con grandes pistas de corte orquestal. Una delicia que ya pudimos comprobar en las anteriores entregas, y que gustará a todos los amantes de la música. Si a la fluidez de movimientos, la grandiosidad de algunos escenarios plagados de detalles, el modelado de los personajes, y las escenas, le añadimos una banda sonora que va de lo épico a lo infernal, nos encontramos con un apartado técnico excelente, en el que se puede apreciar la potencia de las consolas de nueva generación, aunque a algunos no les parezca un salto demasiado grande.

A la espera de un rival digno
No cabe duda de que este nuevo juego de
Namco ha dado el do de pecho y ha situado donde se merece a una de las sagas de lucha más importantes de la historia.
Soul Calibur IV acaba de asumir el papel de emperador de la lucha en la nueva generación, pues supera con creces a juegos aparecidos hace algo de tiempo como
Dead or Alive 4 o Virtua Fighter 5. Cuenta con un buen plantel de personajes que puede aumentar considerablemente con la posibilidad de crear nuestros propios avatares armados, los modos de juego para un jugador mantienen el tipo pese a ser escasos y cortos, salvo el nuevo modo de la Torre de las Almas Perdidas; sin embargo, la vida del juego se ve alargada hasta el infinito gracias a las horas de diversión que asegura el modo online, y no aburrirá, pues la jugabilidad y el sistema de combate son exquisitos, y se ven elevados al cubo gracias al excelente apartado técnico en el que destacan la épica y orquestal banda sonora y el diseño de los personajes y escenarios. En definitiva, es el mejor juego de lucha aparecido hasta el momento en las consolas de nueva generación de Sony y Microsoft, y solo el futuro dirá si pierde ese privilegio, pues
Street Fighter IV o
Tekken 6 desearán arrebatarle su posición de honor. El alma de la lucha ha vuelto con más fuerza que nunca.