El juego más esperado del erizo azul de SEGA en los últimos años, así como también su primera incursión en consolas de nueva generación, por fin está aquí. ¿Estará a la altura de lo que ha dictado su gran expectación?.
Los problemas de siempre
Desafortunadamente, este juego acusa numerosos problemas que pueden llegar a mermar la experiencia jugable. A los ya mencionados largos tiempos de carga y ralentizaciones a nivel gráfico, se unen ciertas inconsistencias en la jugabilidad que podrían haber sido solucionadas simplemente con unos cuantos reajustes, y que provocan que la tendencia a morir en este juego sea muy elevada, sobre todo cayendo por precipicios. El personaje, sobre todo si es Sonic o Shadow, es de un manejo algo impreciso y tiende a descontrolarse fácilmente (Silver es el que menos acusa todo esto con diferencia) a la hora de alcanzar gran velocidad, unido a ciertos fallos en cuanto a la detección de colisiones por parte de los personajes.

Aunque bien es cierto que buena parte de las dificultades que el jugador encontrará son planteadas por la propia naturaleza de los niveles y se solventan con habilidad y rutina, otras veces el jugador se verá abocado a la muerte sin entender exactamente por qué ha sido así, ya sea porque ese resorte no te ha impulsado al punto que debería haberlo hecho, o porque te has salido del escenario por haber sufrido un fallo de programación en vez de por tu propia culpa, aunque como ya se ha mencionado, este último caso también tiene mucha tendencia a darse si no logras acostumbrarte al exigente grado de jugabilidad que propone el juego a la hora de afrontar muchas de sus situaciones.
La cámara ha sufrido algunas mejoras en su efectividad respecto a las entregas tridimensionales precedentes de Sonic, pero sigue siendo demasiado automática e inestable en determinadas situaciones, posicionándose imprevisiblemente en otras tomas y fastidiando el visionado más que ayudando a mejorarlo. Por suerte, además de la movilidad libre de la misma, existe una efectiva función de autocentrado de la cámara al pulsar el gatillo izquierdo del mando que ayudará a volver a reubicar la toma de cámara instantáneamente detrás del personaje, herramienta que se convertirá prácticamente en uso obligado en muchas de esas situaciones en las que la cámara se descontrola, sobre todo por no ser esta capaz de seguir como debería a un personaje que alcanza una elevada velocidad tal y como es Sonic, siendo este el que más acusa con diferencia el problema, y Silver el que menos.
Conclusión
Este juego apuntaba claramente a obra maestra dentro de la saga de Sonic, a la altura de lo que en su día supusieron los dos Sonic Adventure, y sin embargo, por culpa de matices que podrían haber sido rectificados con algo más de tiempo de desarrollo, se ha quedado simplemente en un buen juego. Es una verdadera lástima que SEGA decidiera sacar a la venta este juego en el estado en el que se encontraba tirando por la borda buena parte de lo que habían logrado, porque aún con sus fallos, al juego le salva mucho la buena base que tiene y el elevado trabajo que se aprecia en muchos de sus apartados, logrando causar buenas impresiones en el usuario sobre todo con su gran acabado gráfico y otros aspectos externos a la jugabilidad, pero que a veces y por culpa de aspectos muy puntuales en cuanto a esta última, esas impresiones se tornarán en frustración e incluso decepción.

El juego tiene una consistente duración global, pues es bastante variado y completo, y con todo ello llega a conseguir un considerable grado de entretenimiento, pero sólo si se sabe vivir en plena sintonía con lo ya comentado. Es un juego muy recomendado en especial para todos los que disfrutaron con los Sonic Adventure, pues es un fiel heredero y sucesor del estilo marcado por aquellos juegos, con una experiencia muy superior a la que ofrecieron Sonic Heroes y Shadow the Hedgehog, pero quizás el peculiar y exigente grado de jugabilidad, unido a los fallos de programación ya comentados (que en ningún caso lo convierten en un producto injugable), no le hagan un juego al agrado de todos. Al término de la redacción de este análisis, la versión de
PlayStation 3 no ha salido todavía en ningún mercado, por lo que no se puede establecer una valoración justa de cómo ha quedado respecto a la versión que nos ocupa, que es la de
Xbox 360. SEGA tampoco ha publicado aún ningún parche oficial en Xbox Live que solucione los problemas que acusa esta versión, y se espera que dado que existe la posibilidad de hacerlo, lo considere y efectúe, pues todos el conjunto de aspectos positivos que tiene este juego sin duda alguna lo merecen.