El género de la acción de libre movimiento se estrena con muy bien pie en Xbox 360 con un juego de bandas, respeto y el control del poder, que es en torno a lo que gira todo.
También sufre el juego alguna ralentización en determinados momentos, que dependen de la resolución, y que importarán más a unos jugadores que a otros. En mi caso no me ha molestado en demasía ya que son muy puntuales y no afectan a la jugabilidad.
Con todo, un apartado sobresaliente, que hereda algunos fallos de juegos del género en la anterior generación, pero eso es porque alcanza un nivel sobresaliente y acorde con los esperado de 360.

De tiendas
Otro factor que amplía las posibilidades de Saint’s Row son las tiendas. Hay una variedad muy amplia: de ropa, joyas, comida, bebida, coches, piercings, peluquerías… e incluso clínicas de cirugía estética. Todas ellas ofrecen lo esperado y distintos productos en función de la zona de la ciudad en la que estén, ya sea de clase media, baja o de lujo. Los complementos que podemos adquirir repercuten en el respeto que obtenemos al completar misiones, otorgándonos más o menos puntuación extra dependiendo de lo bien ‘maqueados’ que vayamos. Las clínicas, además, permiten cambiar el aspecto del personaje por completo, para pasar de un negro musculoso, a un rubio gordo o a un rastafari delgado después.
Además, es posible atracar las tiendas. Si lo hacemos durante el día tendremos que apuntar al dependiente que irá a abrir la caja, si es por la noche tendremos que abrirla nosotros mediante un minijuego de movimientos con el stick, totalmente clavado del sistema de pintadas de ‘Jet Set Radio’ para Dreamcast. Un detalle adicional que aporta más variedad y diversión.
Los productos comestibles que adquiramos sirven para recuperar vida y hay hamburguesas, patatas, refrescos… pero también alcohol o incluso porros, aunque estos dos últimos lo que hacen es provocarnos efectos alucinógenos durante un periodo limitado de tiempo. Hasta cuatro de estos consumibles podemos llevar encima para echar mano de ellos cuando nos haga falta.
Sonido
El juego no está doblado al castellano. Realmente no creemos que hubiera sido conveniente doblar un título con un inglés tan americano y tan callejero, con expresiones que ni siquiera tienen traducción a nuestro idioma, ya que habría quedado demasiado forzado. Sin embargo, si es para echar en cara que no se han traducido los textos de las secuencias de vídeo, ya que por ello más de uno se perderá buenos chascarrillos y parte del argumento. Sin embargo, sí está traducido todo el resto de juego, como los menús o las instrucciones para completar una misión, con lo que no saber qué hacer en el juego es imposible.
Las canciones, por otro lado, aparecen cuando tomamos un coche y no cuando vamos a pie. Podemos sintonizar una emisora, apagarla o conectar el reproductor de música. Resultan variadas y hay varios géneros distintos, desde el hip-hop al rock, con lo que raro será quien se canse de la banda sonora de Saint’s Row. Asimismo, los efectos sonoros brillan con luz propia: tiros, explosiones, derrapes, choques o golpes son una constante en este videojuego sin bajar la calidad ni un momento.
En definitiva, resulta otro apartado impecable que va acorde con el buen nivel que alcanza todo el programa. Actores profesionales poniendo las voces y canciones variadas y conocidas. Poco más se le podría pedir.
Online
Al gran elenco de misiones de Saint’s Row hay que sumarle los modos de juego vía Xbox Live para hasta doce jugadores. Estos modos de juego nos permiten juntarnos con varios amigos y potencia, así, la idea de banda, ya que podemos formar una y retar a otras en distintas pruebas, aunque hay algunas que no permiten el juntarnos por equipos. Los modos de juego online de este título son: cooperativo, pelea de gángsters, cadenas molonas, buga maqueado y protege al chulo. Se trata de un añadido que mejora un videojuego ya sobresaliente de por sí que ve su vida alargada en muchas horas y llegando casi a lo ilimitado,

Conclusión
Aunque a Saint’s Row se le puede achacar que no aporta nada realmente original –salvo el juego online-, a todas luces estamos ante un juego sobresaliente. Aunque con algunas carencias, ofrece lo mejor que se puede esperar de una aventura de conducción con un apartado gráfico brillante, misiones variadas y divertidas, un control magnífico, una duración considerable y grandes opciones de configuración del personaje. Sin duda este género, que se ha hecho de rogar en Xbox 360, tiene bien cubiertas las espaldas con este juego y Just Cause hasta que lleguen nuevos exponentes, especialmente las entregas de Grand Theft Auto. Se convierte, pues, en una de las primeras opciones a tener en cuenta de cara a las navidades. Quien no se haya hecho ya con este magnífico juego no debería pensárselo mucho, es una ‘must have’ de la consola de Microsoft.