En Marte no va a quedar piedra sobre piedra cuando se haya expulsado al enemigo.
Y no sólo nos movemos a pie: los vehículos pueden ser muy útiles, y resultan fáciles de conducir, pese a que son aerodeslizadores en su mayor parte. Tienen un buen nivel de manejabilidad, y aunque no hay tantísima variedad como en otros títulos de acción, cumplen con sus objetivos. Hay vehículos de gran tamaño, otros pequeños (dos plazas) pero muy ágiles, y todoterrenos, muchos de ellos equipados con armas. Y para los amantes de la ciencia-ficción que no tengan suficiente con pelear en Marte, disponer de armas extravagantes, y usar vehículos que flotan se ha incluido también la presencia
mechas, esto es, robots, que podemos manejar para exterminar a los enemigos. Hay pocos, pero si encontramos uno, bien vale la pena darle uso.
El modo multijugador permite hasta 16 jugadores en línea, y se centra en el combate en tierra, sin vehículos, con los modos de juego esperables: todos contra todos, por equipos, y captura de bandera. En todos los modos de juego que propone, la destrucción del escenario es parte fundamental, y las partidas resultan muy intensas, con mucho ritmo, ya que realmente no hay lugares donde esconderse... y los que hay, se revientan. Además, hay armas exclusivas para estos modos multijugador que aportan elementos variables a la jugabilidad, como elementos ofensivos y defensivos potenciadores, tanto genéricos como de habilidades específicas, incluyendo también invisibilidad, regeneración de energía, etc.
Hay, además, algunos modos de juego completamente específicos, como Siege y Damage Control, en los que aparece una pistola capaz de reconstruir estructuras dañas o destruidas por completo. En Siege tenemos dos equipos luchando por hacer el mayor nivel de destrucción posible al escenario, y en Damage Control dos equipos intentan tomar el control de tres estructuras diferentes. El tercer modo de juego específico es Demolition, en el que un personaje es escogido como el destructor, y debe arrasar con todo.
A nivel gráfico, el juego presenta una atmósfera marciana sólida, en consonancia con la imagen del planeta rojo que se ha ido construyendo en el imaginario colectivo gracias a la literatura y el cine de ciencia-ficción, lo que no le impide tener personalidad propia. Los entornos son muy grandes, pero tienen un buen nivel de detalle, aunque resulta algo repetitivo dada la limitada ambientación de un desierto extraterrestre. Eso le resta enteros, pero entra en consonancia con el espíritu de la ambientación, así que tampoco puede considerarse un defecto grave, sino una consecuencia directa de su planteamiento. Lo compensa con texturas detalladas, buenas construcciones, y múltiples detalles de calidad, como iluminación, explosiones y muchos efectos. Lo negativo es su distancia de dibujado del horizonte, que no es tan grande como en otros juegos (o quizás es que no se disimula tan bien al ser tan abierto), y en ocasiones vemos cómo se generan los elementos en pantalla, aunque en los entornos más amplios el diseño está hecho aposta para intentar disimular y paliar el defecto. El sonido del juego destaca por su completo doblaje al español, con voces de calidad, y unos efectos sonoros de grandísima contundencia, sobre todo para las explosiones y derrumbes.

Conclusiones
Acción, destrucción y explosión: tres pilares sólidos en
Red Faction: Guerrilla que hacen de este título una apuesta más que sólida en su género. Resulta divertido jugar con la física del mismo y su libertad para destruir toda construcción que veamos, pero, en el lado negativo, el desarrollo está algo falto de frescura. De hecho, si el guión hubiese estado mejor construido, y se hubiese logrado inyectar más variedad al desarrollo, estaríamos ante un producto imbatible. Esto no impide que sea terriblemente divertido y espectacular, y es que
Red Faction: Guerrilla nos lleva directamente al placer de no dejar piedra sobre piedra, en solitario o en las intensas partidas multijugador, y que eso se haga bien, aportando fórmulas interesantes capaz de captar de nuestra atención, es algo muy difícil que en esta ocasión han logrado con creces.