Uno de los clásicos fundamentales de la acción en primera persona llega a Xbox 360 ofreciéndonos su cuarta entrega. Lucha por la supervivencia de tu especie.
Por otro lado, los efectos de luz son impresionantes, y está lleno de detalles interesantes, como el que los personajes nos sigan con su mirada. Los movimientos son fluidos y naturales, pues han empleado la técnica de captura de movimientos para realizar las animaciones. El resultado es bueno, sobre todo a nivel de imágenes estáticas, pero en movimiento tiene algunos fallos con respecto a la suavidad de la edición de PC corriendo en una buena máquina. La texturización, como la iluminación, es sobresaliente, sobre todo al usar las linternas de nuestras armas, reflejándose en los objetos y creando sombras muy consistentes de objetos y personajes, luciéndose especialmente en los formatos de imagen de alta definición, 720p y 1080i. En los escenarios exteriores la calidad de la iluminación se difumina, pero también la consistencia de los elementos presentes en esos entornos, mostrándose más pobre en su diseño, y desde luego poco convincente, sobre todo en comparación con otros fragmentos del mismo juego. Esto, unido a un uso poco logrado del
antialiasing, hace que su acabado gráfico desmerezca un tanto con respecto a otros juegos e incluso con la versión de PC.

El juego aporta un buen multijugador a través de Xbox Live para hasta ocho jugadores. Los modos principales son los habituales en el género, destacando, claro está, los clásicos duelos a muerte (
deathmatch) en todos contra todos o por equipos, el modo de capturar la bandera y el torneo, que consiste en enfrentamientos cara a cara a una baja, pasando el ganador de cada batalla a la siguiente ronda que sólo queden dos jugadores en pie. En este modo, cuando seamos eliminados, podremos asistir como espectadores a la evolución de la partida. El modo de capturar la bandera ofrece una modificación, llamada capturar la bandera en estadio, donde aparecen una serie de mejoras que duran hasta que el jugador muere y que no reaparecen en el escenario mientras estén siendo usadas por alguien. Estas mejoras son el explorador (que nos permite movernos con mayor rapidez a costa de la armadura), la guardia (que mejora la armadura), el duplicador (con el que causaremos el doble de daño) y la regeneración de munición, que hará lo propio con todas las armas que tengamos en ese momento, aumentando también nuestra velocidad de disparo.
En el multijugador los fallos en la tasa de imágenes por segundo se harán especialmente notables, lo que es un flaco favor a la diversión que debería proporcionarnos. Por otro lado, está bastante completo en sus opciones, aunque sin incorporar nada nuevo a lo que ya conocemos. Por supuesto, todas las armas del juego estarán presentes en estos modos multijugador, y los mapeados nos recordarán bastante a los de
Quake III, lo que es, sin duda, bueno.
Conclusiones
Como en PC,
Quake 4 es un juego de acción en primera persona, que no tiene más pretensión que darnos una buena dosis de acción rápida, directa y sencilla, manteniendo una tónica de desarrollo bastante arcade que se aleja de los planteamientos de muchos compañeros de género actuales, que buscan aportar mayor variedad a su desarrollo. Pero éste es un buen juego en lo que ofrece, con un modo para un jugador bastante largo y completo, con dos partes diferenciadas que captarán al jugador por su intenso desarrollo, y donde destacan algunos jefes finales francamente sorprendentes. Su acabado gráfico es bueno en unos apartados, pero no cumple con lo esperado en otros, tal y como sucede con el apartado sonoro, dando en consecuencia un acabado técnico desigual que, por tanto, no cuaja como debería.

El contenido del juego se ve completado con un segundo disco que incluye varios extras habituales, como el vídeo de cómo se hizo el juego, destacando sobre todo la inclusión de
Quake II completo, tal y como lo conocimos en PC en 1997. Violento, divertido y directo; así es
Quake 4, así es como nos gusta que sea, y desde luego es lo que nos da, sin duda.