Tiene más cambios que el año pasado y va por el buen camino, pero todavía no llega al nivel que todos deseamos.
El modo online vuelve a integrar un sistema de clasificaciones mundiales y, aunque no lo hemos podido probar mucho, la versión que probamos, la de PlayStation 3, funcionaba bien, con algunos puntuales momentos de retardo, pero sin que llegasen a empañar la experiencia de jugar contra alemanes, franceses e ingleses y comunicarnos con ellos con el peculiar sistema de comentarios que incluye esta versión. Aparte de poder chatear en los descansos y antes del partido por texto o con frases predefinidas, se pueden comentar las jugadas, haciendo anotaciones en las repeticiones, pulsando un botón y seleccionando entre varias frases tipo "Vaya, he fallado el gol" o "Ahora te vas a enterar". Ninguna de ellas es agresiva y todas derrochan entusiasmo por los cuatro costados.

Si bien los modos de juego adicionales dan una duración suficiente aunque quizás se esperaba algo más, sigue siendo imperdonable la ausencia de ciertas licencias. En el caso de la liga española, no todos los equipos son oficiales, aunque por suerte y con todo el respeto a los fans de los otros, los más importantes sí que son "reales". Más imperdonable resulta la ausencia de la liga alemana, donde además hoy hay más vida además del Bayern, o que en la liga inglesa solo haya licencia para el Liverpool y el Manchester. Se compensa con la adición de más equipos del este de Europa, que cada vez cuentan con más protagonismo, pero se echa en falta, como en todas las ediciones, que Konami definitivamente se decida a competir en el peliagudo tema de las licencias -aunque resulta muy difícil por motivos de exclusividad. La licencia de la Champions League sigue sentándole muy bien a la recreación de la competición y al interfaz del juego en estos duelos, y se usan bastante las cortinillas oficiales de la competición para dar un extra de ambiente a sus partidos.
Los gráficos, como ya hemos comentado, han mejorado respecto a la última versión, pero todavía queda trabajo por hacer. El apartado sonoro también tiene novedades, con comentarios de Carlos Martínez y Maldini, quizás con algunas frases un tanto trilladas, pero ambientando bien el partido. Los sonidos ambientales son bastante numerosos, aunque lejos de los de FIFA, y tiene detalles graciosos como el "Así, así, así gana el Madrid" que se canta independientemente de la situación en la que se encuentre el Madrid, y por su propia afición. La música cuenta ahora con más temas licenciados, algunos un poco gastados como el Ruby de los Kaiser Chiefs, pero las buenas intenciones por mejorar el apartado se notan.

Pro Evolution Soccer 2010 es la revolución prometida, pero a medias. El juego sí que pega un salto de calidad importante respecto a la anterior entrega, y aunque aún le queda camino, logra una fórmula que podríamos definir como estable y sobre la que se pueden "construir" sucesivas entregas. Queda lejos de ser perfecto, pero ocurren menos situaciones absurdas y frustrantes que en los juegos anteriores, y es mucho mejor simulador. El problema, claro, es que el listón ha vuelto a subir este año por culpa de su competencia, y eso hace que aunque el fan de Pro Evolution Soccer de toda la vida quizás se vea complacido por esta nueva entrega, objetivamente ante el jugador general sin preferencias especiales hay un ganador destacado como el año pasado. Pero Pro Evolution Soccer está de vuelta y eso es una muy buena noticia para sus fans. Ya van por el buen camino, ahora tienen que subir un par de marchas.