Análisis de Pro Evolution Soccer 2008 para Xbox 360
Pese a mejorar, el rey del fútbol sigue sin encontrar su lugar en la nueva generación.
| Gráficos: | | 6 |
Jugabilidad: | | 8.5 |
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| Sonido: | | 6 |
Diversión: | | 8 |
Otro apartado donde Pro Evolution Soccer 2008 decepciona sobremanera es el visual. El anterior juego había sido criticado por contar con unos gráficos demasiado coloridos, relucientes, en vez de la línea realista tradicional de la versión PS2. En esta ocasión esta faceta se suaviza pero se siguen viendo algunos fallos en las animaciones, que parecen trasladadas sin demasiados cambios desde la versión PlayStation 2. Las caras de los jugadores a veces se parecen y otras veces no, pero el nivel de detalle es flagrante si se comparan con las de FIFA 08 para la misma plataforma. Los gráficos son mejores que el año pasado, pero el listón de lo que se espera ha subido bastante más.
Junto con unas animaciones que a veces están bien y otras veces mal, y un nivel de detalle decepcionante tanto en las caras de los jugadores como en sus modelados, está el tema especialmente llamativo del público, un amasijo de píxeles repetitivos, que a veces están vestidos de verano y otras veces parecen sacados de aquellas fotos del Bernabeu de los años 50. En las repeticiones es increíble, pero en el sentido negativo, ver el público de fondo, especialmente si se juega en alta definición. Para colmo de males, hay ralentizaciones en el motor gráfico que son inexplicables también –cuanta mayor resolución, peor-, y más considerando lo que está moviendo dicho motor.
No todo va a ser fallos ni defectos. Aunque es imposible no señalarlos por las altas expectativas creadas y lo lejos que se han quedado de cumplirlas, la experiencia de juego es mejor que la del año pasado, y se han mejorado otros detalles, como la inclusión de un modo edición o una Master Liga con más opciones. El modo edición no solo nos permite crear jugadores con los parámetros que queramos, controlando su aspecto físico, altura, peso, etc… sino que en esta ocasión, usando las respectivas cámaras de Xbox 360 y PS3, nos permite poner nuestra foto, o la de nuestros amigos, permitiéndonos crear un equipo de "nuestra pandilla".
La Master Liga, por su parte, sigue siendo básicamente lo mismo "en el fondo", pero ahora tiene un nuevo aspecto gráfico, más estadísticas para jugadores y equipos, y alguna que otra secuencia cinemática para actuar con los jugadores. La dinámica general, hacernos cargo de un equipo y hacerlo crecer poco a poco, subiendo de división, haciéndonos con cada vez mejores jugadores y formando a otros, sigue siendo la misma, con la misma diversión y capacidad adictiva de siempre aunque careciendo de novedades importantes.
A nivel sonoro, Pro Evolution Soccer 2008 cuenta con los comentarios de Juan Carlos Rivero y Julio Maldonado, alias Maldini. Muchos de los del primero son reciclados de anteriores entregas, mientras que el segundo hace de vez en cuando comentarios sobre las jugadas. La variedad de comentarios sigue siendo más corta de lo deseado, y su coherencia con lo que pasa en el juego sigue siendo muy variable. Se han mejorado e incluido más sonidos del público, lo que es un acierto, y se ha incluido también una banda sonora variada aunque de no mucha calidad.
La conclusión de este Pro Evolution Soccer 2008 es la misma que la del año pasado, pero un año después. Es muy extraño que Konami no haya logrado dar un salto cualitativo con la nueva generación, o al menos que no mantenga la calidad vista en las versiones de PlayStation 2. PES 2008 es un buen juego de fútbol pero está perdiendo claramente el tren de la nueva generación en el apartado gráfico, y en lo jugable no consigue corregir todos los fallos que tenía el año pasado, si bien se notan algunas mejoras como la física del balón. Aunque se han añadido más licencias, jugadores reales y estadios, el editor con opción de poner nuestras fotos, y se ha mejorado el juego online (aunque ya ha tenido los primeros problemas de sobrecarga), de algún modo esperábamos mucho más, como el año pasado. El fan de Pro Evolution Soccer quizás pase por alto los fallos y disfrute del juego (siempre que no prefiera la menos vistosa pero más conseguida versión PS2), pero viendo a la renovada competencia, si Konami no pone toda la carne en el asador el año que viene correrá el riesgo de perder la corona que tanto le costó conseguir.