Nuestro héroe cuenta con un inventario que únicamente le permitirá llevar de forma simultánea siete elementos a la misma vez. Por otro lado, no podremos utilizar las ayudas de forma ilimitada ya que deberemos pagar un precio cada vez que queramos colocarlas. Será esencial que organicemos bien nuestros recursos y conozcamos perfectamente la fase que estamos dispuestos a afrontar, sobre todo en los momentos más avanzados del título, donde un simple error puede ser sinónimo de muerte. Por esa razón deberemos repetir una y otra vez algunas fases y rebanarnos un poquillo los sesos para dar con la respuesta más efectiva. Además de esto, también tendremos que ser muy hábiles con nuestro personaje recorriendo el escenario y disparando sin parar con nuestras armas para frenar los avances de las tropas.
Con el fin de facilitarnos un poco las cosas, contaremos con un minimapa que nos mostrará en todo momento nuestra posición y la del enemigo, así como el número de oleadas totales y las que ya hemos superado. Además, generalmente, a mitad de cada nivel, tendremos la opción de volver a colocar nuevas trampas antes de hacer frente a las últimas oleadas. A pesar de que esto no pueda parecer de gran ayuda, es completamente necesario, ya que las últimas hordas de cada nivel serán siempre las más complicadas y deberemos poner más atención a la hora de colocar nuestros efectivos para evitar ser abordados.
Cada vez que superemos una fase, se mostrará una estadística con nuestros resultados y obtendremos una serie de cráneos como recompensa. Su número dependerá de los puntos de fisura conservados y del tiempo que hayamos necesitado para finalizar la misión y estos nos servirán como moneda de cambio para obtener mejoras en los distintos elementos de ayuda. De ese modo, los pinchos serán más dañinos, las plataformas ralentizadoras aguantarán más tiempo a nuestros enemigos y la compra de arqueros podrá resultarnos más económica, entre otras muchas mejoras. Esto da una gran rejugabilidad al título, ya que si queremos obtener un buen número de cráneos con los que mejorar nuestras ayudas, deberemos superar de nuevo fases ya finalizadas.

El entorno gráfico resalta por un marcado estilo cartoon que ayuda a potenciar el carácter desenfadado del título, aunque los escenarios se muestran algo vacíos y demasiado cuadriculados algo que, por otro lado, nos ayuda a obtener una visión más clara de su estructura a la hora de colocar nuestro arsenal armamentístico. Por último, nuestro protagonista y los propios enemigos cuentan con un diseño bastante resultón y sus movimientos resultan bastante suaves y agradables a la vista.
El juego cuenta con tres niveles de dificultad, aunque al principio únicamente podremos jugarlo en fácil o en intermedio. El más difícil se hará accesible una vez hayamos finalizado con éxito el nivel intermedio. Desde la redacción aconsejamos el comienzo de la partida desde este nivel, ya que es el que os va a ofrecer una experiencia de juego más satisfactoria y el que os obligue a estudiar con mayor detenimiento las posiciones de las trampas que vayáis a colocar para hacer frente a las numerosas oleadas de enemigos
Una de las cosas que más hemos echado de menos en este título es la posibilidad de jugar en cooperativo con algún amigo en la misma consola o a través de la red. Se trata de una modalidad que finalmente ha quedado fuera del juego, a pesar de que se adapta perfectamente a la mecánica del mismo y, con toda seguridad, nos habría ofrecido muchísimas más horas de diversión.
Por último, comentar que viene totalmente localizado a nuestro idioma. A menudo escucharemos de boca de nuestro protagonista divertidas expresiones como "el mejor trabajo del mundo", "ahora que el viejo está criando malvas" e incluso a mitad de una batalla le escucharemos decir "qué desastre" en tono irónico, cada vez que un grupo de Orcos es masacrado. La banda sonora y los efectos de sonido también se encuentran a un buen nivel y han sido bien implementados en el juego. Mientras preparamos nuestra estrategia reinará un silencio continuo y una vez empiece el show, diferentes melodías realmente pegadizas nos acompañarán en nuestra encarnizada misión.
Conclusiones
El lanzamiento de Orcs Must Die! supone una grata sorpresa para el extenso catálogo de juegos descargables. El título ha mezclado sabiamente elementos propios de los títulos de estrategia con pinceladas de las aventuras de acción, creándose una combinación de elementos realmente adictiva y bien ideada. Sus más de veinte niveles os mantendrán pegados a vuestro televisor durante mucho tiempo, aunque no seréis conscientes de ello y las horas os parecerán minutos mientras preparáis vuestras sanguinarias estratagemas contra las numerosas hordas de enemigos que os iréis encontrando a lo largo de este divertido título.