Zombis, mujeres y sangre; un cóctel que no ha cuajado como debería en este pobre juego de acción.
Tanto las hermanas como Annna tienen un repertorio de movimientos de lo más escueto, aunque no harán falta más que dos botones para comprender que acabar el juego puede ser un paseo, siempre y cuando tengamos la paciencia suficiente como para no dejarlo de lado. La jugabilidad es directa, con el mítico botón que aporrearemos a mansalva para terminar con todos los enemigos en pantalla, mostrando combos automáticos con los que podremos acabar hasta con los enemigos más poderosos. En esencia, Onechanbara Bikini Samurai Squad
no requiere más que un par de movimientos para terminar con los enemigos, pues no solo estamos ante unos contrincantes de dudosa inteligencia artificial, sino que además los enemigos finales tampoco supondrán un reto mayor.
Ya en pleno juego, tomaremos el control de un personaje, el que nosotros escojamos -siempre que el guión lo permita-, teniendo
un segundo personaje en la retaguardia con el que apoyarnos en el caso de que estemos en las últimas. Sin embargo, en algunas ocasiones veremos que estamos solos ante el peligro, por lo que habrá que andar con pies de plomo si no queremos que se acabe la misión repentinamente.
Contaremos, además, con un medidor especial, cuya función principal será otorgarnos un poder superior con el que acabar con los enemigos, tal y como ocurre en series tan conocidas como
Devil May Cry. De esta manera tendremos ataques devastadores que enviarán a decenas de enemigos al infierno, pese a que nuestra salud se verá resentida ante tal poder, por lo que habrá que usarlo sabiamente.
El sistema de aumentos de la obra nos permitirá
mejorar los atributos de las protagonistas para hacer el juego más fácil, aún si cabe. A medida que vayamos superando misiones y acabando con los enemigos -cuyos cuerpos dejarán experiencia- podremos mejorar la vida de las hermanas, así como la fuerza, resistencia y nivel de habilidad, que, como no, hará que aprendamos nuevas habilidades exclusivas de cada seductora.
Por otra parte, los escenarios que propone el juego son un cúmulo de pasillos cerrados que harán bostezar a más de uno debido a su repetición constante en el juego. Bastará con fijarse en el mini mapa que tendremos en la interfaz del juego y localizar a los enemigos para darse cuenta de lo
pequeño que es el entorno en el juego, imposibilitando la libertad de movimientos y haciendo tediosa un tarea que,
a priori, debería ser divertida, como es matar zombis.
Modos de juego
Onechanbara: Bikini Zombie Squad pone a disposición del jugador una serie de modos de juego para completar la -por desgracia pésima- experiencia de juego. Más allá del modo historia, en el que tendremos diversos niveles de juego (cada cual más fácil), la obra se completará con varias propuestas, unas más interesantes que otras.
Sin duda, lo más divertido del juego es el
modo cooperativo, que pese a no incluir un modo online, nos dará la oportunidad de jugar con un amigo, llevando uno a cada protagonista. Por desgracia
el contenido online es inexistente, por lo que tendremos que conformarnos a jugar a pantalla partida, con la pérdida de visión que eso supone; eso sin contar que por causas del guión en ocasiones no podremos jugar en su vertiente multijugador, sino que tendremos que esperar a que la historia lo permita.