Need for Speed Shift se renueva con un juego muy diferente a la tradición de la saga pero que resulta un excelente juego de carreras, con el punto justo de simulación.
Un modo carrera muy interesante
Como podéis ver, Shift tiene muy poco que ver con anteriores Need for Speed, tanto los de carreras callejeras como los originales o el relativamente reciente ProStreet. Es una revolución total dentro de la saga, no parece un Need for Speed, pero como juego de carreras es excepcional. Junto a la jugabilidad cercana a la simulación tenemos unos rivales con personalidad, a veces agresivos, otra veces cautelosos, pero que no se resignarán a seguir una línea de recorrido marcada por el juego sno que competirán contra nosotros. Unas veces cometererán errores, otras jugarán sucio contra nosotros, pero la sensación de estar compitiendo se nota constantemente y eso por supuesto es algo muy bueno.

Además de todo esto, el modo carrera (llamado historia) funciona muy bien y apuesta por un sistema de recompensas diferente al clásico y esperable de cuanto más carreras ganes mejor. Por supuesto es conveniente quedar de primero en las pruebas, pero el juego bonifica no solo nuestra clasificación sino también nuestra forma de conducir y ciertos retos especiales en cada uno de las pruebas, logrando uno de los sistemas de progreso menos frustrantes y más originales que hemos visto en mucho tiempo. Como si de un Super Mario se tratase, las pruebas y las categorías a las que tenemos acceso las determina el número de estrellas que hayamos ganado. Cada prueba tiene un cierto número de estrellas que nos puede otorgar, y a grandes rasgos la mitad de ellas se refieren a la posición en la que quedemos. Las otras las ganaremos cumpliendo algunos objetivos especiales (por ejemplo, hacer un derrape de tantos segundos, o una vuelta perfecta), y ganando un suficiente número de "puntos de piloto", una de las características más interesantes del juego.
Recibiremos puntos de piloto cuando realicemos acciones de precisión o de agresividad. Las primeras son vueltas perfectas, curvas bien tomadas, sectores limpios de choques y de salidas de pista, o adelantamientos "elegantes". Los segundos, técnicas más o menos sucias como lograr que el rival trompee, sacarle de la pista, ponernos a su rebufo para aprovechar que rompa la resistencia del viento, o incluso derrapar en las curvas. Tanto las acciones limpias como las sucias se sumarán a la misma cuenta, y los puntos en general se contarán como de precisión o de agresividad dependiendo de en qué categoría hayamos sumado más puntos. A medida que vayamos sumando puntos iremos ascendiendo en nuestro perfil de piloto, recibiendo recompensas, y caracterizándonos como un piloto de precisión o de agresividad, recibiendo diferentes invitaciones a pruebas y mejoras. Un sistema de evolución independiente de nuestra posición en las carreras, que incentiva a probar cosas nuevas o a identificarnos con un estilo e intentar jugar de esa manera. Otro acierto.

A medida que vayamos sumando estrellas iremos tendremos acceso a nuevas pruebas, a medida que vayamos ganando carreras conseguiremos dinero para invertir en nuevos coches y mejoras para éstos, y cuando tengamos el suficiente número de estrellas accederemos al tour mundial Need for Speed, el "techo" del juego, donde competiremos en las pruebas más duras con los coches más potentes y los rivales más competitivos. Una progresión estándar y predecible, pues aquí hay poco que inventar, pero el modo de llegar hasta ahí y la variedad de pruebas lo hace muy adictivo. Aparte de las carreras normales y sus diferentes variaciones, con requisitos o sin ellos, contamos con pruebas de contrarreloj, donde el objetivo es hacer la vuelta más rápida (pero aún así tenemos rivales en pista) y pruebas Drift, que al estilo de los Need for Speed anteriores, bonifican nuestra manera de derrapar, aunque esta vez de manera más técnica que nunca. Aunque la variedad de pruebas no es apoteósica, sí es la suficiente como para que el juego no se haga monótono, y el hecho de que en todo momento estén puntuando los detalles de nuestra conducción le da un aliciente extra.