EA cambia el rumbo de una de sus mayores sagas alejándola de los mundos abiertos y centrándose únicamente en las carreras.
A nivel gráfico, ProStreet resulta relativamente decepcionante. Luce bien, con un buen modelado de los coches y un buen sistema de daños –aunque lejos de juegos como Forza Motorsport 2-, pero adolece de un motor gráfico al que le falta optimización. Las ralentizaciones son frecuentes, y a veces afectan bastante a la jugabilidad. Hay detalles interesantes como una vista en tercera persona que, cuanto más rápido vamos, más se deforma, mostrándonos el coche como alejándose de nosotros, y distorsionando un poco la imagen cuanto más rápido vamos. Los circuitos también son criticables; hay una variedad simplemente correcta, pero les falta nivel de detalle y ambientación, acaban resultando un poco sosos.
Lo mejor es el modelado de los coches, sus daños y el sensacional efecto del humo, pero en otras facetas queda lejos de anteriores entregas, especialmente por el motor y por los escenarios. Por su parte, el sonido cuenta con un buen doblaje al castellano y unos FX excelentes, como es costumbre en la saga; el sonido de los motores está excelentemente representado para cada máquina, y se nota especialmente con un buen equipo de sonido conectado a nuestro televisor. La banda sonora es variada y acertada, con temas licenciados, como de costumbre.

Need for Speed ProStreet mantiene algunas de las características que han convertido a esta saga en una compra obligada para todos los aficionados al tuning, pero los cambios radicales que plantea respecto a las anteriores entregas no han logrado que en conjunto llegue a su nivel. Abandonar el mundo abierto y un componente de historia intenso para centrarse en las carreras tradicionales, apostando por una conducción más realista, ha sido un paso arriesgado, que podría haberse salvado con un acierto mucho mayor de haberse cuidado más el apartado gráfico, equilibrado más la jugabilidad y añadido más elementos que llenasen el vacío dejado por la ausencia de un mundo abierto y de una ambientación mucho más rica, que tenían los anteriores juegos.

ProStreet mantiene las carreras e intenta mejorarlas, pero ya no cuenta con la variedad de escenarios de anteriores entregas, lo que acaba haciendo que los circuitos se repitan, y se han eliminado detalles favoritos de los fans, como las persecuciones policiales. Para compensar esto tampoco se ha añadido nada nuevo. Mejoran, eso sí, el tuning y el juego online, incluyendo en esto último nuevas opciones como la posibilidad de compartir online tus proyectos. Parece como si le hubiese faltado tiempo de desarrollo para optimizar su motor gráfico y añadirle algo más de contenido, aunque sigue siendo la mejor compra para los aficionados a la velocidad en esta vertiente de carreras savlajes y modificación de coches. La gran incógnita es el camino que EA tomará con la versión del año que viene.