Integrando los compañeros de equipo y manteniendo el estilo de las anteriores entregas, este nuevo Need for Speed mantiene la línea de calidad que lleva años siguiendo esta saga.
Los bloqueadores son los más útiles y, tras una pulsación de nuestro botón y siempre y cuando tengamos la barra de compañero de equipo llena, procederán a intentar bloquear a los rivales que nos sigan, ya sea frenándoles o intentando chocar con ellos. Los lanzadores se ponen por delante de nosotros y crean una especie de "zona de rebufo", marcada por una estela; si la seguimos, lograremos un impulso de velocidad considerable. Finalmente, los exploradores irán por delante de nosotros buscando caminos y atajos, siempre presentes en todos los circuitos. Como decíamos, los más útiles son los primeros por una simple cuestión de filosofía. Generalmente querremos ir de primeros, y para que los otros dos tipos de corredores funcionen necesitaremos que vayan por delante, es decir, que nos sigan el ritmo; aparte, seguir la estela para conseguir la bonificación no es fácil, ni tampoco es de repente fijarnos en un atajo que acaba de descubrir nuestro compañero. Es un añadido interesante, pero al que se le podrían haber buscado más usos.

Los tipos de carreras en Need for Speed Carbono son los mismos que en anteriores entregas pero se añaden dos novedades: las carreras de velocidad, donde tendremos que lograr cierta velocidad media en una serie de controles de velocidad, y el retorno de las carreras de derrapes vistas en Underground 2. Cuanto mejor derrapemos mayor puntuación obtendremos. Luego están las carreras en cañones que rodean la ciudad de Palmont, muy diferentes a las urbanas, y con un control también diferente, donde priman más los derrapes, y donde además hay un alto riesgo de despeñarnos. Estas carreras también estarán presentes en los duelos con los jefes de las bandas, aparte de las carreras urbanas. Cuando nos enfrentemos a un jefe de banda en un cañón, primero correremos nosotros y él intentará seguirnos el ritmo, y luego al contrario. Quien pierda menos segundos ganará, y si en algún momento le sacamos 10 segundos, o él nos lo saca, habrá un ganador instantáneo del desafío.
Gráficamente Carbono es vistoso, pero se ha quedado un poco atrás tanto en la vieja generación como en Xbox 360; en ambos casos el juego luce muy bien pero, en relación a este año, peor a cómo lo hacía Most Wanted el pasado. Sigue siendo un apartado muy competente, con un gran modelado de los coches y escenarios muy detallados, pero no llama mucho la atención. El apartado sonoro de Carbono cuenta con una buena banda sonora que combina rock, hip-hop y música electrónica, pero que sin embargo no llega a oírse mucho a lo largo del juego. Los efectos de sonido siguen siendo muy buenos, mientras que las voces están dobladas al castellano de forma muy competente.

Need for Speed: Carbono continúa siendo un muy buen juego de velocidad y tuning, compra obligada para los aficionados a la modificación de coches, que son numerosos en nuestro país como demuestran las abrumadoras ventas anuales del juego. Es un juego más parecido a los Underground que al Most Wanted del año pasado, pese a que mantenga las persecuciones policiales –mucho menos numerosas e importantes en el juego que el año pasado-. La novedad de creación de piezas es interesante, y esperemos que se mantenga en las próximas entregas, mientras que la introducción de los compañeros de equipo es una buena idea pero no demasiado bien aprovechada en esta ocasión. Es una lástima que solo se haya incluido juego online en la versión Xbox 360. EA mantiene la buena línea de calidad de la saga Need for Speed, pero el año que viene nos gustaría ver mayor número de cambios, y más acertados.