Realiza algo más que travesuras con un oso con muy malas pulgas en este original aunque fallido juego.
En cuanto a los modos de juego el modo para un jugador es bastante largo ya que cuesta desbloquear todas las fases al exigir cada una cierto número de trofeos, aunque rápidamente resulte repetitivo. El multijugador en línea cuenta con bastantes modos de juegos y son de lo más originales que han podido ser dentro de las limitaciones jugables con las que cuenta el título. A los más clásicos combates por equipos o una especie de capturar la bandera se unen uno en el que tienes que proteger un objeto de todos los demás adversarios y otro en el que en el escenario hay una pistola especial con la que tendremos que matar a todos los demás jugadores. Modos de juego todos estos entretenidos para un rato pero que no creemos que haya mucha gente dispuesta de dedicarles muchas horas habiendo tantas y mejores apuestas en el terreno del multijugador en línea.
Una simpáticas recreaciones de estos ositos salvajes que no marcarán época
Como se puede apreciar en las capturas y vídeos
los gráficos no son nada del otro mundo, con unos modelados poligonales muy sencillos al igual que las texturas, pero lo cierto es que la temática del juego tampoco exige mucho más y es que el apartado técnico pese a ser mediocre es de lo que menos molesta del juego ya que cumple su función: muestra todos los elementos con nitidez y va fluido. Si acaso poner como pega la cámara, que podemos mover a nuestro antojo pero que al entrar en los interiores de las casas nunca se coloca como debería y al ser los espacios muy reducidos a veces se dificulta bastante el seguimiento de la acción, teniendo que estar manejando la cámara constantemente lo que molestará más a unos jugadores que a otros.
El apartado artístico es bastante simpático ya que mezcla unos escenarios coloridos sacados de cualquier cuento y unos personajes aparentemente afables en contraste con nuestro protagonista un osito sanguinario, al que se le van oponiendo nuevos enemigos como osos militares, políticos y zombis, liándose cada vez más la situación. Las animaciones son muy sencillas pero en cambio
las escenas de los asesinatos o los suicidios están muy logradas siendo de largo lo mejor del juego, tanto por lo excéntricas como por lo divertidas que resultan. Al comienzo de cada fase hay una escena introductoria que seguro nos sacará una sonrisa, quedando muy bien reflejado el peculiar humor que sus autores han querido plasmar al título.
El juego cuenta con unas melodías infantiles acordes con la estética que chocan y acompañan bien en la locura que presenciamos, aunque pasan bastante desapercibidas. Lo que más nos ha gusto en el apartado sonoro es la voz del narrador en castellano, sobreactuado y extremadamente simpático que incita a Naughty Bear a terminar con sus compañeros de comunidad, muy llamativo y gracioso.
Un intento fallido de hacer algo distinto
Hay que alabar a los autores del juego el hecho de intentar hacer algo distinto, fundado en el humor desenfadado que a veces cuesta encontrar en el inmenso catálogo de las consolas actuales. La premisa es buena, asesinar y hacer el mal de manera creativa en un mundo de cuento infantil, y
algunos de sus apartados por separado son correctos, pero el juego no acaba de funcionar.
El principal motivo es que aburre demasiado rápido, hemos jugado títulos con dinámicas muy sencillas pero enormemente adictivas durante días y días, pero
Naughty Bear cansa con solo jugar un par de horas, y ese es el mayor pecado que puede cometer un videojuego. Por ambición tanto técnica como jugable no nos podemos quitar constantemente la sensación de que estamos jugando un título descargable, donde hubiera tenido mejor cabida con otros muchos títulos originales de escasas ambiciones a precios reducidos, pero este juego pese a salir a un precio más reducido de lo normal nos parece caro para lo que ofrece, ya que muy en gracia te tiene que caer pero dedicarle más allá de un par de días de juego. En resumen un buen intento que ha fallado en su manera de ejecutarlo y de lanzarlo.