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Xbox 360Compra Metal Gear Rising: Revengeance en FNAC
Lanzamiento: · Género: Acción
También en: PS3
FICHA TÉCNICA
Desarrollo: Platinum Games
Producción:
Distribución: Konami
Precio: 59,95 €
Jugadores: 1
Formato: DVD
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: No
COMUNIDAD

PUNTÚA:
Metal Gear Rising: Revengeance para Xbox 360

#233 en el ranking de Xbox 360.
#1457 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de Metal Gear Rising: Revengeance para Xbox 360

Pedro Iglesias · 19/2/2013
El esperado spin-off de Metal Gear llega convertido en uno de los juegos de acción más intensos y divertidos de la generación.
GRÁFICOS
8
SONIDO
9
TOTAL
8.3
DIVERSIÓN
8
JUGABILIDAD
8.5
Versión Xbox 360. También disponible en PlayStation 3.


Metal Gear Rising no es tan frenético como Bayonetta, del mismo estudio, pero sí hereda esa profundidad jugable que te hace repetir niveles para alcanzar una puntuación mejor. Además de que los grupos de enemigos que nos asaltan no suelen superar los 4 o 5 miembros, algo que facilita la toma de decisiones, debemos destacar el sistema defensivo, que ha optado por el bloqueo o parry en vez del habitual movimiento de esquiva.

Esto significa que nos podemos olvidar de un Raiden rodando por el suelo constantemente, ya que aunque exista un movimiento para ello, el más rápido y efectivo es el del bloqueo, que debemos dominar para poder enlazar los combos sin sufrir daños que los interrumpan. Unas décimas antes de que el enemigo ataque, una luz de color rojo avisa del inicio de su movimiento, y es ahí donde debemos usar el botón de ataque más la dirección por la que recibiremos el golpe para poder usar nuestra katana como escudo. Contra los enemigos comunes es bastante fácil e intuitivo, pero conforme se compliquen las cosas tendremos que prestar mucha atención y reaccionar a tiempo, emulando en ocasiones ese mítico desenlace del combate del EVO de 2004 entre Ken y Chun-li.

El número de combos crece exponencialmente dependiendo del arma y las habilidades que tengamos disponibles. Wilhelm "Doktor" Voigt es el encargado de suministrarnos mejoras tanto para nuestro traje como para las armas, que iremos robando a algunos jefes principales. Esto hace que en la primera vuelta que hagamos al título no consigamos dominar todos los estilos, ya sea por falta de dinero (puntos de combate) para comprar ataques y mejoras o simplemente por no tener tiempo para usar todo. Gracias a este sistema de progresión y a lo cortas que son algunas misiones en cuanto a duración, siempre nos quedaremos con ganas de más, lo que convierte a Rising en un título muy rejugable.

Otro punto a destacar del manejo y jugabilidad, esta vez de manera negativa, es la cámara. Aunque tengamos un botón para bloquear objetivos, se tiende a perder la perspectiva cuando nos rodea un grupo de enemigos. Frustra no saber quién nos ha golpeado o desde qué dirección lo ha hecho, ya sea porque a veces la cámara se sitúa demasiado cerca de Raiden o porque al girar se encuentra con paredes. También se dan algunos errores con los golpes que avisan con un destello naranja. Estos en un principio no se pueden bloquear, por lo que normalmente se tiende a esquivarlos, pero muchas veces logran impactar aunque estemos en un nivel de altura distinto.

El sigilo, aunque parezca mentira, también tiene un hueco en este espectáculo de cortes y amputaciones. Eso sí, su presentación recae en el diseño del escenario más que en un sistema dedicado. Esto quiere decir que no tenemos movimientos como el de pegarnos a la pared, sino enemigos con unas rutas programadas a los que podremos sorprender por la espalda o desde arriba con un golpe definitivo. No son muchas las ocasiones que se dan para este tipo de acciones, pero conservan los FX y el grafismo de la saga Solid, siendo de esta manera una de tantas referencias que han introducido los chicos de Platinum Games.