La apuesta de simulación de Microsoft da otro salto de calidad, se hace más accesible y sigue siendo un imprescindible para los aficionados a la conducción.
A nivel gráfico Forza Motorsport 3 impresiona, pero ha recibido alguna que otra crítica bastante justificada. Las expectativas que había generado el juego en cuanto a calidad gráfica eran altísimas, y no se han cumplido del todo, pese a que el juego sea por derecho propio uno de los mayores espectáculos de la consola. El modelado de los coches es muy completo pero no tan detallado ni cuidado como el de su futuro competidor, y los circuitos gozan de un gran nivel de detalle, aunque quizás se les pueda achacar cierta falta de vida.

Del mismo modo, el sistema de daños de los coches funciona bien pero quizás no destaque tanto como el de Forza Motorsport 2 en su día. Pero lo que sí llama la atención es la mejora del motor gráfico, que permite que el juego se mueva el doble de rápido, a 60 fotogramas por segundo, lo que repercute en una mayor sensación de velocidad que se nota desde el primer momento, gracias a que la primera carrera es en un Audi R8. Al volver a la cruda realidad de la gama Ford Fiesta el juego va más lento, claro, pero una vez progresemos en el modo carrera podremos notar cómo la mayor tasa de fotogramas por segundo marca la diferencia respecto al primer juego.
En el apartado sonoro de Forza Motorsport 3 el sonido de los coches y el asfalto bajo nuestros pies cobra todo el protagonismo. Cada coche tiene su sonido de motor recreado específicamente, y los efectos de colisiones y del propio asfalto está a un nivel excelente. El locutor de la versión que hemos analizado habla en español neutro y no sabemos si la versión definitiva estará doblada al castellano, pero de ser definitivo no sonará tan chocante como aquel célebre doblaje de Halo 2. La banda sonora quizás sea el apartado más flojo (estando de todas formas a un nivel alto): cuenta con temas licenciados, pero no son muy numerosos y algunos de ellos tampoco encajan demasiado bien con el juego. Aún así en conjunto es un gran apartado sonoro.
Forza Motorsport 3 no es el simulador perfecto, pero es una considerable avance respecto a la segunda parte y un juego excelente en conjunto. Han pasado casi dos años y medio desde el lanzamiento de ésta, y se nota el trabajo duro de Turn 10 para dar un nuevo salto cualitativo. Forza Motorsport 2 era un gran juego y esta tercera parte lo supera, logrando mejores gráficos, un sistema de juego más completo y, sobre todo, apostando por la accesibilidad, por intentar acercar a todos los públicos un género que puede llegar a ser muy hostil con los novatos. Si conseguirá atraerlos todavía está por demostrar, pero quien se acerque a Forza 3, sea lo veterano que sea, disfrutará de una experiencia completamente adaptable a su habilidad y eso es algo muy de agradecer.

Como simulador propiamente dicho, le sigue faltando cierta potencia gráfica para impresionar tanto como su rival, y la simulación sigue siendo excelente, tremendamente realista en el nivel de simulación más alto, destacando el detalle de pisar el embrague en el nivel más exigente. Tiene alguna asignatura pendiente más, como una inteligencia artificial algo más agresiva, pero por su realismo, sus opciones, su repertorio de coches, su modo online y su enorme calidad es con diferencia el mejor juego de carreras en lo que va de generación, y será difícil superarlo. Y todo el mundo puede disfrutarlo en el grado que desee.