Un golpe directo destinado a noquear a sus rivales potenciales.
Los enemigos son buenos, y en general no hacen cosas extrañas. En algunos casos concretos hemos detectado rutinas, y al darse cuenta uno las puede aprovechar a su favor, pero han sido casos marginales. Otra cuestión es que una vez hemos encontrado el puntito más o menos podemos aplicar la misma estrategia a todos los rivales y conseguir unas victorias algo más fáciles. Hay que dedicarle tiempo, sí, y no funciona simplemente machacando todo el rato el botón (en este caso, la palanca), pero se puede conseguir una rutina "machacona" para facilitarnos la tarea.

Cuando nos metemos en el modo Legacy (carrera), lo más interesante es el control completo de estadísticas que se lleva a cabo, introduciendo también un sistema de popularidad que funciona y se adapta muy bien al negocio de este deporte. Las estadísticas son muy completas, como decíamos, y podemos estudiar casi cualquier aspecto de lo que hemos hecho en toda la carrera de nuestra boxeador, lo que servirá para saber cuáles son nuestros golpes maestros, dónde fallamos, etc. igualmente, hay un calendario en el que podemos fijar los combates: eso determina, por tanto, cuántos días hay para entrenar entre uno y otro. Es un buen avance en la línea de la gestión deportiva, en la línea de lo que se ha hecho en otros títulos, así que para el futuro sólo podemos desear más opciones de personalización, una gestión más profunda, y más control sobre los procesos de entrenamiento, promoción, y demás. Por lo pronto, nos encontramos con revanchas, y otros aspectos que podrían funcionar muy bien si se desarrollan mejor y se le da más control al jugador.
El aspecto gráfico del juego es bastante contundente, e incluye novedades interesantes. Por ejemplo, la personalización va un paso más allá con el sistema Photo GameFace, que nos permite introducir una imagen propia (o de quien sea) y que el juego la adapte a un modelo poligonal para incluirla en un personaje. ¿A quién querías partirle la cara? Pues ahora puedes hacerlo de una manera completamente pacífica, con la consola. También podemos personalizar el aspecto, técnica y demás del personaje que creemos, y eso le confiere igualmente un aspecto visual único, así como unas características concretas, como el espectáculo de entrada al ring, el mote, etc. Y todo eso se lleva, claro, al juego en línea, incluyendo un modo de campeonato mundial en línea, que irá ganando enteros según se sumen más jugadores (el título se lanza estos días en todo el mundo).
Volviendo al apartado gráfico, el juego, decíamos, luce espectacular. La representación de musculatura, pelo, sudor, etc., tiene un nivel de detalle sin parangón, y se complementa con cuidadas y realistas animaciones, tanto en el cuerpo de los luchadores como en su expresión facial. Además, todo se mueve muy suave, a 60 imágenes por segundo, sin ralentizaciones ni fallos como
clipping o carencias gráficas reseñables... aunque en algunos momentos la detección de golpes no resulta tan precisa como era de esperar. El sonido destaca por los comentaristas (Joe Tessitore junto a Teddy Atlas), aunque las frases son un poco repetitivas. Se compensa con unos efectos sonoros contundentes, impresionantes inclusos, que transmiten la crudeza y lo duro de los golpes; la música, las melodías, por su parte, cumplen, dan ambientación, pero poco más.
Conclusiones
El boxeo tiene en
Fight Night Round 4 un representante de impacto, serio, duro y consciente de sus cualidades, haciendo de él el mejor en su campo, sin discusión. Los cambios introducidos parecen orientados a hacerlo más accesible, con un juego en línea que cuenta con las opciones clásicas, pero suficientes para dar horas y horas de multijugador.