Recupera la esencia de Budokai Tenkaichi, pero los que no sean fans a muerte de Goku y cia, no encontrarán nada nuevo ni especialmente motivador.
Todo esto responde a la intención, presente desde hace años, de que los combates sean lo más parecido posibles a la animación de la serie de TV, en que una persona que pase se pregunte, a primera vista, si estamos jugando a un juego o viendo una reposición de la serie. Sin duda lo consigue, y se acerca al "techo" de lo que podríamos llamar la "simulación" de la serie de televisión. El problema es que está muy lejos de otro techo, el de la potencia de las actuales consolas, y eso se nota especialmente en los escenarios, que se pueden destruir, pero a un nivel de detalle, detección de colisiones y en general complejidad muy inferior a lo que estamos acostumbrados a ver hoy en día, e incluso relativamente inferior a muchos escenarios destruibles en tiempo real de PlayStation 2 y similares.

Sin duda es una mejora introducir escenarios destruibles, pero la potencia de las consolas podría aprovecharse mucho más para hacer este tipo de cosas igualmente fieles a la serie de televisión pero con un extra de calidad acorde a los tiempos que corren. Un buen apartado, por su acabado, pero sin duda sus "tripas" necesitan una renovación muy completa, esta versión alta definición del motor gráfico luce bien pero se puede aprovechar para hacer algo mucho mejor.
El apartado sonoro continúa la línea de los anteriores juegos, con voces en inglés y japonés, pero no en castellano, y un repertorio de efectos de sonido que empieza a sonarnos demasiado, y un repertorio de melodías de la serie de televisión, pero nada realmente nuevo. Cumple el guión, contentará a los fans, pero tampoco cuenta con novedades importantes. Finalmente, a nivel jugable no se le puede achacar demasiado... salvo por los problemas de cámara, bastante habituales a lo largo del juego y especialmente en determinadas situaciones respecto a los escenarios. Como simulación de Dragon Ball sigue siendo buena, como juego de lucha, discutible, aunque con cierta curva de aprendizaje capaz de diferenciar muy bien a los buenos jugadores de los que solo pasaban por allí.
Raging Blast no decepcionará a los seguidores de la serie, pero tanto éstos como los que simplemente sientan curiosidad se quedarán con ganas de algo más. El juego traslada bien a la nueva generación, o a la alta definición, la esencia, el espíritu y la jugabilidad de los Tenkaichi, y resulta obviamente la mejor representación de los combates de la serie de TV que se puede encontrar en PS3 y Xbox 360... pero podría haber sido mucho mejor. Podría haber incluído más personajes en vez de -aparentemente- reservarlos para la "línea de productos" de los próximos años, así como más innovaciones jugables, por no hablar de intentar escarvar algo más en la potencia gráfica de las consolas para aportar algo más interesante.

El resultado, como ya decíamos: un juego previsible y satisfactorio, pero que no aporta nada nuevo. No es un intento fallido, porque no decepcionará a los que busquen un Tenkaichi en alta definición, pero sí una oportunidad perdida para hacer evolucionar la fórmula aprovechando la mayor potencia de estas consolas. Quizás el año que viene...