Kane ha regresado. Y está realmente furioso.
Mientras que las tres facciones principales, GDI, la Hermandad de Nod y los Scrin, han visto incrementado su número de efectivos con interesantes añadidos, a éstas se les unen también dos subfacciones más por cada ejército con sus tropas, habilidades y estilos de combate bien definidos que sin ser tampoco extremadamente distintas entre sí, sí aportan algo más de variedad al desarrollo de las partidas. Ejércitos que podemos usar también en las clásicas escaramuzas en los más de cincuenta escenarios con los que cuenta el juego, o a través de las divertidas partidas multijugador, que para alegría de los aficionados al género,
funcionarán con un gran nivel de fluidez sin problemas de latencia –se mantienen todas las opciones multijugador de Tiberium Wars-.

La misma estabilidad que muestra el motor gráfico del juego, que no presenta grandes cambios con respecto a lo visto en el título original. Por lo tanto, volveremos a disfrutar de intensas batallas masivas en una gran variedad de escenarios de combate (áreas metropolitanas, zonas desérticas, etc.) en los que nuestras tropas, algunas realmente espectaculares, avanzarán de un lado a otro desplegando todo su potencial bélico. En este sentido, la facilidad con la que controlaremos la cámara potencia la espectacularidad de este título, ya que podemos observar las batallas desde la distancia, o descender casi a nivel del suelo para vivir toda la intensidad de las mismas.
Precisamente, esta espectacularidad viene dada por la propia mecánica de juego de Command & Conquer, en la que se prima la rapidez de los usuarios a la hora de crear grandes ejércitos con los que aplastar al rival. En este sentido, la inteligencia artificial con la que han dotado a nuestros enemigos resulta más que aceptable, con unos rivales que no dudarán en atacarnos al poco de iniciar la partida para debilitar constantemente a nuestro ejército, o que tratarán de sobreponerse de nuestros asedios creando más y más estructuras de producción de unidades con las que aguantar la acometida. Sin embargo, también queda patente que el juego abusa en exceso, sobre todo en la campaña principal, de las rutinas de actuación por parte de nuestros enemigos, ya que en un mismo escenario, por ejemplo, podemos ver como siempre una pequeña escuadra de unidades –además siempre las mismas- atacan por las mismas rutas una y otra vez.
En cuanto al apartado sonoro, éste también resulta de lo más correcto, con unas buenas melodías que nos acompañarán a lo largo de las contiendas, unos efectos de sonido contundentes y variados, y un gran trabajo de interpretación por parte de los actores que dan vida a los protagonistas del juego, aunque como decíamos, incomprensiblemente los usuarios de Xbox 360 se quedan sin ni tan siquiera unos subtítulos en castellano para entender la historia del juego.

En definitiva, estamos ante una gran expansión que
mantiene el nivel visto en el título original, aunque tal vez las horas de juego que ofrece en su campaña resulten escasas. Campaña que además cuenta con un argumento que podría haber dado mucho más de sí, y que sin duda liará a más de uno –sobre todo a los menos fieles a esta franquicia-. No obstante, teniendo en cuenta que estamos ante un título con un precio de venta inferior al habitual, y que incluye nuevas unidades de combate y seis facciones más a las vistas en el original, su compra resulta más que recomendable para todos aquellos seguidores de la estrategia en tiempo real que se hayan quedado con ganas de más guerras y combates por el tiberio. Kane sabrá recompensar la confianza depositada en él.