La mejor manera de enfrentarse a Drácula es hacerlo en compañía. Hasta seis jugadores contra el temido vampiro.
El mundo de Castlevania no ha hecho nunca una fuerte apuesta por el multijugador, salvo, claro, en determinadas propuestas en otros géneros, como el puzle o la lucha. Ahora, Xbox Live Arcade recibe
Castlevania: Harmony of Despair, un juego que se mantiene en la tradición de acción y exploración bidimensional de la serie, pero incorporando el componente multijugador.
De hecho, lo primero que debe tener en cuenta el jugador es que si plantea superar el reto de esta entrega en solitario, lo mejor que puede hacer es cambiar de idea. El título realmente funciona muy mal para un único jugador, y sus virtudes sólo salen a relucir cuando aprovechamos la posibilidad del juego múltiple en red. Del mismo modo, pese a que mantiene una estética muy en la línea de las entregas bidimensionales desde Symphony of the Night, no debemos llevarnos a engaño: se trata de un juego con un componente arcade mucho más marcado que en las aventuras que hemos visto estos años en GBA y NDS.
Se trata, en definitiva, de una aventura de acción para hasta seis jugadores en un total de seis mapas diferentes, orientados y concebidos por completo para este tipo de acción. Con un límite temporal para superar esas fases, hacerlo en compañía es clave para tener opciones de éxito, y, de hecho, los niveles están tan orientados a esa concepción que no funciona para los jugadores solitarios, lo que es algo a tener muy en cuenta dada la tradición de la serie.
Es decir, que los jugadores que quieran recuperar la experiencia de las aventuras portátiles de la última década en su salón y en alta definición van a tener que seguir esperando, porque
Harmony of Despair es otra cosa. Aclarado este punto, la cuestión es si lo que es -y no lo que se puede desear o pretender que sea- está a la altura de las circunstancias.

El título tiene un problema grave para los estándares actuales, y es que se desvela como incapaz de explicarse a sí mismo ante el jugador. Hoy en día estamos acostumbrados a los tutoriales integrados en el juego, en mayor o menor grado, pero este Castlevania prescinde por completo de toda instrucción, y eso es peligroso, porque su cambio en la orientación jugable puede llevar a una profunda frustración a los jugadores veteranos, que verán que no consiguen alcanzar los éxitos esperados, y a los novatos, que simplemente estarán perdidos, ya que algunos puntos de su desarrollo multijugador son poco intuitivos. De esta manera, no queda más remedio que pasar a leer el manual digital; esto no tendría que ser malo, salvo por el hecho de que resulta a todas luces insuficiente, poco y mal explicado, y no muestra en realidad más que una pequeña parte de las posibilidades reales de juego.