PEGI +7
Xbox 360Compra Castle of Illusion XBLA en FNAC
Lanzamiento: · Género: Plataformas
También en: PC iPhone
FICHA TÉCNICA
Producción:
Distribución: Xbox Live
Precio: 1.200 Microsoft Points
Jugadores: 1
Formato: Descarga
Textos: Español
Voces: Inglés
Online: Marcadores
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PUNTÚA:
Castle of Illusion XBLA para Xbox 360

#405 en el ranking de Xbox 360.
#2612 en el ranking global.
ANÁLISIS

Análisis de Castle of Illusion XBLA para Xbox 360

Jorge Cano · 6/9/2013
Rememora la edad dorada de los juegos de Disney en las consolas de 16 bits con un plataformas tan entretenido como bello, que se hace un poco corto pero que deja un buen sabor de boca.
GRÁFICOS
-
SONIDO
-
TOTAL
7
DIVERSIÓN
-
JUGABILIDAD
-
Versión Xbox 360. También disponible en Ordenador y iPhone.

Se está poniendo de moda esto de hacer remakes o revisiones de grandes clásicos de los videojuegos, y sabiendo que muchos jugones ya rondamos o hemos superado la treintena, los estudios están apelando a nuestra nostalgia para traer de vuelta títulos que jugamos cuando éramos unos chavales y que inevitablemente recordamos con mucho cariño. Este verano sin ir más lejos hemos recibido un encantador remake como DuckTales Remastered, y una revisión no tan acertada como Flashback.

Mickey vuelve a enfrentarse a Mizrabel.
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Ahora toca volver al Castillo de la ilusión con Mickey Mouse, recuperando un juego de 1990 que seguro que muchos de los que tuvisteis una Mega Drive recordáis. En Europa fue uno de los juegos de lanzamiento de la consola de 16 bits de Sega, lanzado siete meses antes de que llegara el verdadero bombazo de esta, Sonic the Hedgehog. Un encantador plataformas desarrollado por Sega AM7 que sentó las bases de lo que estaría por venir en los siguientes años en las consolas de 16 bits, excelentes juegos protagonizados por personajes de Disney, una marca que se convirtió en sinónimo de calidad en el mundo de los videojuegos, nada que ver con lo que ocurre actualmente.

Este nuevo Castle of Illusion para Xbox 360, PlayStation 3 y PC es uno de los remakes más acertados que hemos tenido el placer de disfrutar nunca. Es sorprendentemente fiel al original en muchos aspectos: enemigos, ambientación de las fases, jefes finales, con las mismas mecánicas incluso, jugabilidad, situaciones exactamente iguales, hay un enorme respeto y veneración por el original, pero a la vez se han tomado las suficientes licencias para que parezca un juego completamente nuevo. Lo que entonces eran gráficos en 2D con sprites, no había otra manera de hacerlo en la época, ahora son unos preciosos gráficos poligonales con desplazamiento 2D lateral aunque con algunos momentos puntuales en los que nos movemos tridimensionalmente.

Tan fiel es al original, que también dura un suspiro, y en poco más de 2 horas te lo habrás acabado, aunque es moderadamente rejugable, ya que los niveles están llenos de secretos y coleccionables, y en la mayoría de los casos necesitaremos acabarnos cada fase al menos un par de veces para conseguirlo todo, además de desbloquearse un modo contrarreloj una vez las hemos superado. Es un plataformas más bien sencillo, como el juego de Mega Drive, aunque con algunos picos de dificultad que no están nada mal. Empezamos con tres puntos de vida, que se puede ampliar hasta cinco cogiendo estrellas, y fruto de nuestro tiempo, se han repartido por los niveles unos cuantos puntos de control por si nos matan no tengamos que empezar desde el principio, aunque consumimos vidas, algo raro de ver en los plataformas actuales.

Los controles son igual de sencillos que entonces, un botón para saltar y otro para disparar objetos, estando la gracia en que si volvemos a pulsar el botón de salto antes de caer sobre un enemigo, saldremos propulsados hacia arriba, algo que tenemos que hacer constantemente, sobre todo para encontrar todo tipo de secretos. Los momentos más complicados nos los brindan los encantadores jefes finales, en los que solo tenemos tres puntos de vida y debemos andar con bastante cuidado. Es en estos enfrentamientos, o en algunos momentos puntuales durante las fases más complicados de lo normal, cuando descubrimos que si bien el control no es malo, está lejos de ser perfecto, con una respuesta a nuestras órdenes un tanto lenta, como con retraso, lo que nos juega alguna que otra mala pasada, pero que no termina de amargar una experiencia bastante grata en todo momento.