Cuando parecía que todo se había acabado, volvemos a la 2ª Guerra Mundial a por más jaleo.
Y por último, una carta por escenario. Dichas cartas, ocultas en cada una de las batallas, activan nuevas funciones para darle un último empujón al ya de por sí variado modo cooperativo. Alguno de sus usos es el de hacer desaparecer la munición de los rivales caídos para obligarnos a racionar hasta el último casquillo, disparos en la cabeza que hacen explotar al enemigo y otras que nos sitúan en un contexto de un absurdo similar, como transformar la guerra más cruda de la historia en un
paintball.
Más y mejor
Adentrándonos en el online clásico, por así decirlo, también nos topamos con novedades de interés. Se ha respetado el mismo sistema de clases, ventajas, modos y experiencia de Call of Duty 4, por lo que todo nos resultará familiar. El arsenal se ha clasificado por grupos, y dadas sus características podríamos afirmar que cuentan con un homónimo en el anterior juego. Por si alguien creía que al retroceder más de medio siglo las balas dejarían de hacer daño, que no tema. Por ejemplo, en subfusiles, las armas perfectas para el fuego a corta y media distancia, la ametralladora Thompson y el MP40 alemán vendrían a ser los mortíferos MP5 y P90 de la actualidad. Incluso los accesorios como las miras de punto rojo o el silenciador siguen vigentes, pero eso sí, con un nombre distinto y una apariencia adaptada a la época. Repite cada uno de los modos de juego, aunque su accesibilidad ha mejorado.
Ya no nos encontraremos jugadores experimentados aprovechándose de los novatos para conseguir retos como los disparos a la cabeza. En los primeros niveles podemos entrar en batallas por equipos llamadas "Entrenamiento" que se desactivan a partir del nivel 8. También, algunos modos como los extremos quedan reservados para gente con un nivel alto.
Donde sí hay una diferencia palpable es en los escenarios. Estos son
considerablemente más grandes y con más lugares donde esconderse. De hecho, algunos son tan grandes que incluso tienen tanques que pueden ser manejados por una o dos personas. Los tanques normalmente son una pieza de artillería muy lenta en este World at War, pero se le ha dedicado una cuarta ventaja para poder mejorar su velocidad, comportamiento acuático y tipos de munición. Además de las mencionadas novedades, llegar a la cima individual es mucho más complicado. Continúan los 10 prestigios con su correspondiente medalla, pero esta vez son 65 niveles para cada uno, más bonificaciones que ya no son sólo estéticas, ya que por cada medalla se nos abrirá una nueva clase para personalizar.
En definitiva, tanto el modo de enfrentamiento como el cooperativo son los principales motivos que ofrece este nuevo Call of Duty para estirar la vida del juego. Más largo y mucho más profundo, que nos regalará, como pasó con su antecesor, horas infinitas de diversión.
Conclusiones
Puede que el modo campaña de
Call of Duty: World at War no sea tan bueno como el de su antecesor, o más bien, no sorprenda tanto como lo hizo aquel. Es cierto que podría haber incluido alguna novedad más, pero también es cierto que todo lo que incluye sigue manteniendo un gran nivel, cuando no supera al original. Por otra parte, el modo online toma todas las virtudes de
Call of Duty 4 y las aumenta aún más todavía con la inclusión de nuevos modos, donde destaca el cooperativo de hasta cuatro jugadores, lo que sin duda proporcionará horas y horas de diversión. Quizás los chicos de Treyarch no hayan conseguido superar el listón de su antecesor, pero es que estaba muy alto. De cualquier modo, eso no quita que este b> Call of Duty: World at War sea un juego muy bueno, convirtiéndose en uno de los mejores del género y ningún aficionado a los
shooters debería dejarlo escapar.