Revive las luchas más encarnizadas en los peores frentes de la II Guerra Mundial, ahora que el deber vuelve a reclamarte.
Si el modo para un jugador es largo y apasionante, no podía ser menos el multijugador. A través de Xbox Live podrán participar hasta ocho personas, y si conectamos varias consolas en red la cifra aumenta hasta los dieciséis, con un máximo de cuatro jugadores si optamos por jugar a pantalla partida. Todos los flancos están cubiertos. Lo cierto es que a través de Xbox Live ocho jugadores pueden resultar algo escasos, sobre todo cuando otros juegos de acción dan la opción de crear partidas realmente multitudinarias, pero en cualquier caso no resultan sosas ni aburridas, gracias sobre todo al sabio diseño de los niveles, contando con un total de 13, algunos de ellos recuperados del primer
Call of Duty. Además, por si esto fuese poco, en el multijugador hacen aparición dos nuevas armas, la PPS42 y la M1897, siendo cada una apta para diferentes situaciones, es decir, para las distancias cortas o largas.

Si optamos por jugar a pantalla partida, el juego mantendrá los 60 cuadros por segundo que lo caracterizan con toda constancia, siendo el único problema que los escenarios se quedan un poco grandes para cuatro personas... sin ser tampoco pequeños para los ocho del Live. Con todo, la experiencia será divertida, y podremos jugar en todo tipo de duelos, ya sea todos contra todos, o por equipos, incluyendo el clásico de capturar la bandera. Regresa también Búsqueda y destrucción, un modo de juego en el que, divididos en equipos, tendremos que localizar y destruir con explosivos un objetivo determinado que el otro equipo deberá defender.
Una novedad para el multijugador es el modo Cuartel General, en el que dos áreas del mapeado son designadas para ser capturadas por cualquiera de los dos equipos, y por tanto habrá que tomar control de esa zona, estableciendo nuestra base operativa; el otro equipo deberá tomar la posición, y durante su asedio quienes estén defendiéndola no se regenerarán en caso de morir. El planteamiento de este modo de juego puede resultar un tanto confuso, pero una vez lo hemos probado descubriremos que es mucho más sencillo de lo que puede parecer en un principio, y por su naturaleza, cambiante constantemente, será sin duda una de las grandes apuestas de los jugadores a través de Xbox Live.
El control del juego se ha adaptado muy bien al mando de Xbox 360, de manera que no echaremos en falta la ausencia de ratón y teclado con respecto a la versión de PC, aunque por supuesto si somos muy aficionados a jugar a este género en ese soporte habrá que adaptarse un poco. Las granadas (de humo y de fragmentación) se lanzan con los botones laterales, disparamos nuestras armas de fuego con el gatillo derecho y apuntamos por la mirilla manteniendo pulsado el izquierdo; los botones frontales, por su parte, sirven para recargar el arma o realizar acciones concretas, como dejar unos explosivos (botón X) o cambiar de arma con Y. Pulsar el stick analógico derecho se traduce en un ataque cuerpo a cuerpo, y el izquierdo nos sirve para sacar los prismáticos o bien contener la respiración. Esto último es muy importante a la hora de realizar las funciones de francotirador, ya que nos permite una mayor precisión durante unos breves segundos que si empleamos bien nos serán de gran ayuda. La única pérdida con respecto a la versión de PC es que no podremos ladearnos un poco para asomarnos por las esquinas sin exponer todo el cuerpo, pero es, en todo caso, una pérdida menor que apenas tiene relevancia en el juego.
Conclusiones
Los programadores de
Call of Duty 2, Infinity Ward (responsables de esta versión y de la de PC) pueden estar, sin duda alguna, orgullos del resultado obtenido en su primera creación para Xbox 360. Estamos ante un juego sobresaliente en su género, con una curva de dificultad y una jugabilidad envidiables, un diseño de niveles inteligente y un variado planteamiento, pero, además, han reflejado como nunca hasta ahora en una consola todo el ambiente de la II Guerra Mundial, el mayor conflicto bélico de la historia de la humanidad hasta el momento. Y lo ha hecho con un apartado técnico incuestionable, gracias a unos gráficos con una carga poligonal y de texturización impresionante, un diseño artístico fuera de toda duda que se muestra con una suavidad que muchos juegos más simples gráficamente desearían para sí.

Además, su localización completa a nuestro idioma es la guinda perfecta para un apartado sonoro igualmente excelente; todo ello destinado a sumergirnos por completo en un largo y emocionante modo para un jugador. Las partidas a través de Xbox Live quizás no sean tan apasionantes como algunos podían esperar dada la limitación a ocho personas, pero son, con todo, endiabladas y divertidas. Estamos ante un juego que no sólo cumple con maestría en todos sus aspectos, sino que puede ser, tal vez, el mejor de todo el catálogo que ha acompañado a la consola en su andadura.