Un plataformas bastante mediocre que entretendrá durante unas horas a los más pequeños de la casa.
Los problemas salen a la luz a los pocos segundos de ponerse a los mandos, que dejando a un lado los puramente técnicos, son de control y sobre todo de
una cámara que sigue la acción de manera horrible, ya que aunque la podamos ir moviendo a nuestro antojo ni aun así somos capaces de domarla y por momentos la dificultad del juego radica más en el control de esta que en el del propio personaje, y no creemos encontrarnos ante un simulador de director de cine. Es bastante sorprendente que después de tantos años de la llegada de las tres dimensiones al mundo de los videojuegos y de los centenares de juegos de este estilo que han salido y se han topado con la misma piedra todavía aparezcan títulos con una cámara tan nefasta como esta, de las peores que nos hemos encontrado en un juego de estas características, defecto este que se ve aumentado en la versión de Wii ya que no podemos más que centrarla detrás de nuestro personaje, al menos en la versión de X360 podemos moverla "libremente".

El control tampoco resulta muy exacto aunque no da mayores problemas, solo en los combates contra los enemigos es donde se descubren todas sus vergüenzas, resultando impreciso y con un sistema de colisiones bastante extraño. Bien es cierto que
debido a la escasa dificultad nunca tendremos serias dificultades para seguir avanzando, pese al control y la cámara. Para redondear todos estos "halagos" se les une una batería de bugs bastante sorprendentes y que demuestran bastante dejadez en su desarrollo y testeo.
Aunque hasta ahora solo hemos dicho cosas negativas hay que matizar que pese a ellas el juego resulta entretenido y que para un jugador menos exigente y que desconozca lo que es una cámara en un videojuego o un control deficiente este puede ser divertido ya que es relativamente variado. Conseguir una habilidad para imitar el reclamo de los pájaros y que acudan para ayudarnos, pescar un pez misterioso, seguir el rastro de una ardilla que debemos capturar, hacer fuego para descubrir una inscripción en una cueva, conseguir un poder de los chamanes con el que poseer el espíritu de los animales y poder superar determinadas situaciones... estas y otras muchas son las situaciones que se suceden a los largo del juego lo que unido a una corta duración impiden que caigamos en la monotonía.

Un jugador más avezado se cansará a los cinco minutos pero para alguien que está dando sus primeros paso con las videoconsolas este título le puede proporcionar unos buenos ratos, reiterando que es una buena opción para que disfrute un niño pequeño ya que además de los accesible de su desarrollo cuenta con una historia bastante apropiada para este sector de edad. Para los más talluditos el juego contiene algunas búsquedas secundarias en forma de objetos secretos que pueden ser un reto relativo en comparación con lo fácil que resulta el resto del juego.